jueves, 7 de diciembre de 2017

SPCC UNA HUELGA JUSTA QUE SE AGUDIZA

PIERDE EL PAÍS, LA EMPRESA, LA REGIÓN Y LOS TRABAJADORES

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

Una huelga general indefinida que tiende a agudizarse sacude el sur del país, por la importancia que tiene la cuprífera Southern Perú Copper Corporation (SPCC) en la producción del metal rojo, donde a pesar de haber sido desplazada por Mra. Antamina, y Mra. Cerro Verde, se mantiene entre las principales líderes en cobre, con una producción que promedia las 310 mil toneladas anuales con costos de producción todavía competitivos a nivel internacional, a pesar de la antigüedad de sus operaciones.

La unidad de Toquepala (Tacna) data de la década de los sesenta y Cuajone (Moquegua) de mediados de la década de los setenta del siglo pasado. La fundición de Ilo que fue una unidad de Minero Perú en el modelo estatista de Velasco Alvarado, fue adquirida en la privatización a precio de remate que hizo el fujimorismo.

Además de la producción de cobre SPCC también procesa significativos volúmenes de molibdeno, plata, oro y ácido sulfúrico, los cuales valorizados a precios de mercado, financiarían gran parte de los gastos de personal, que se ubican en promedio sobre los 227 millones de dólares en los últimos cinco años. Por tanto, la rentabilidad por la producción de cobre es elevada.

Debe tenerse presente que en los primeros años de la década del 2000 con precios de US $ 0.70 la libra, las operaciones de SPCC todavía eran rentables para el Grupo México que tiene como mayor accionista a la familia Larrea; grupo que se vio forzado a cerrar la producción de sus unidades en USA y México mismo por los precios deprimidos, lo cual refuerza la rentabilidad de SPCC con precios promedio de US $ 2.69 la libra en lo que va del período enero/setiembre del 2017, tal como se puede observar en el cuadro respectivo.

Si bien los precios no están a la altura de los años de bonanza por encima de los US $ 3.40 la libra, tampoco se puede decir que no se cubren los costos, y están obteniendo pérdidas. Con precios de US $ 2.69 están generando utilidades operativas del orden de US $ 490 millones al tercer trimestre 2017, cuando en todo el año 2016 éstas fueron de US $ 406 millones. Por tanto, si la rentabilidad ha mejorado existirían recursos para resolver los conflictos salvo la terquedad empresarial.

LA INTEGRACIÓN CUPRÍFERA

Esta es una de las ventajas económicas de esta empresa minera la integración de sus operaciones, a ello debiera agregarse el puerto propio para la exportación, lo cual hace del Grupo México la tercera empresa privada más importante a nivel mundial en lo referente a la producción cuprífera.

En cambio la producción de las otras empresas cupríferas se exporta como concentrado, y el estado peruano deja de percibir millones de dólares, por los derivados no declarados en plata, cobre más otros metales raros. Esta realidad se agrava con la paralización del complejo minero metalúrgico de La Oroya desde el 2010 a la fecha, con lo cual el estado peruano ha dejado de percibir millonarias montos.

A diferencia de las demás empresas cupríferas, como Antamina, Cerro Verde, Tintaya/Antapaccay, Chinalco, Constancia, Las Bambas, las operaciones de SPCC tienen un carácter integrado, lo cual le otorga un mayor valor al metal rojo producido, pues el concentrado se transforma internamente en cobre fino, en alambrón y cátodos de cobre con el 99.9 % de pureza, que tienen un mayor valor en el mercado mundial.

En tal sentido, la agudización de la huelga que incorpora a la familia minera en Ilo, Moquegua, y Tacna tiene consecuencias que afectan los ingresos por venta de la propia empresa, los ingresos regionales vía canon y regalías mineras, la cadena de pagos de proveedores y a los propios ingresos de los trabajadores (salarios y participación de utilidades) que mayoritariamente se gastan en las regiones donde operan las distintas unidades de SPCC.

TODOS PIERDEN

Siempre he destacado que los mejores índices de desarrollo que tienen los departamentos de Tacna y Moquegua se deben a los gastos salariales en la región tanto por las remuneraciones como por la participación de utilidades que les corresponde a  los trabajadores. A ello debiera sumarse los efectos del gasto de los ingresos mineros como el canon y regalías que lamentablemente no se han invertido en obras de impacto regional para solucionar uno de los graves problemas como la dotación de agua limpia y segura.

En tal sentido con una medida justa pero extrema como la paralización de labores por más de dos semanas con una creciente cantidad de trabajadores involucrados pierden todos. En primer término, la empresa pues se afecta la producción diaria por más planes de contingencia que tengan, dado que el personal calificado de SPCC es insustituible a nivel de obreros y empleados.

En segundo lugar pierden el gobierno central, y los gobiernos regionales y locales por las menores percepciones por concepto de impuesto a la renta, canon y regalías mineras respectivamente, más el gravamen minero por los días de huelga equivalentes en ingresos y utilidades.

Por último, los trabajadores en su conjunto también pierden por más justa que sea su plataforma. Ir a la huelga indefinida por un adelanto del 30 % de utilidades por el ejercicio 2017, reposición de trabajadores despedidos, mejoramiento de los servicios hospitalarios, y reincorporación de empleados cesados por incapacidad, tenía un carácter negociable.

De tal forma, no tiene sentido, que la huelga haya sido declarada ilegal por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, amenazando con más despidos, cuando la población trabajadora agudiza su protesta con un efecto multiplicador.
Si todos pierden por qué no se ha dado solución a este conflicto que tendrá efectos colaterales en otras empresas mineras, donde los trabajadores también están disconformes con la forma de liquidación en la participación de las utilidades.

UN ESTIMADO

Si al tercer semestre del 2017 la empresa obtuvo ingresos de US $ 1,609 millones de dólares, generando utilidades operativas del orden de US $ 490 millones, lo cual significa que expresados en días calendarios (Enero/Setiembre) la empresa está dejando de percibir un ingreso diario de US $ 5.3 millones de dólares y dejando de ganar como utilidad operativa US $ 1.6 de millones.

Resulta evidente por la importancia de las cifras que están en juego que la empresa sí estaría en capacidad de satisfacer el pedido de los trabajadores que no es nada de otro mundo: un adelanto de las utilidades correspondiente al 8 % de la utilidad imponible sujeta a una serie de deducciones y beneficios tributarios. Este es un adelanto  a cuenta del dinero que les corresponde a los propios trabajadores que debía ser distribuido en abril o mayo del 2018 era perfectamente atendible con las cifras a la mano, como se expresa en el cuadro “Southern Perú Copper Corporation, Suc. del Perú: Principales Indicadores Económicos”

Lamentablemente los trabajadores tienen que asumir en última instancia una serie de partidas, beneficios tributarios y gastos deducibles según el marco tributario que minimizan la utilidad imponible y por ende la participación laboral del 8 %. Por tanto, ya no estamos en los años de bonanza cuando un trabajador se podía comprar una camioneta 4X4 y pagarla en efectivo con la participación de utilidades.

Son los trabajadores los que tienen que asumir las inversiones en otras operaciones de la SPCC en el país, y sobre todo las inversiones en el frustrado proyecto de Tía María donde se han adelantado más de US $ 500 millones que tienen en el tiempo un costo financiero. Es más, algo tan ridículo como la donación de 800 mil soles a la presidenta del gobierno regional de Arequipa también tiene el carácter de gasto deducible, por tanto la empresa pagará un menor impuesto a la renta.

¿CUÁNTO GANA UN CEO?

El promedio de ingreso de un trabajador administrativo, trabajador de planta y de operaciones donde se ubican la mayor cantidad de trabajadores en el 2011 era de US $ 28 mil dólares. Este monto está al margen de las utilidades laborales que le correspondían que por norma se fija en el 8 % de la utilidad imponible. A la fecha si perciben en promedio por año US $ 50 mil es bastante, asumiendo las gratificaciones de julio, diciembre, vacaciones y la compensación por tiempo de servicios (CTS).

Sin embargo, el Presidente del Directorio de la SPCC González Rocha como un trabajador calificado tiene en el 2016 un ingreso anual que supera tranquilamente los US $ 1´649,806 es decir tiene un ingreso del orden de un millón seiscientos cuarenta y nueve mil dólares anuales durante el 2016 por una serie de conceptos, lo cual nos expresa la rentabilidad minera y los ingresos de los más altos funcionarios.
Como bien señala la parte empresarial los ingresos de los trabajadores están atados a los precios del cobre, pero no es el caso para los privilegiados funcionarios. Si el precio se eleva, aumentan los ingresos y viceversa. En el 2011 el Presidente del Directorio de SPCC percibía un ingreso del orden de US $ 1’559 mil dólares (léase un millón quinientos cincuenta nueve mil dólares), con precios del cobre de US $ 4 dólares la libra.

Sin embargo, en el 2016 el precio de la libra se fijó en US $ 2.20 la libra, sin embargo los ingresos del presidente aumentaron a US $ 1´649 mil. Es decir, ¡A menores precios del metal rojo mayores ingresos para el señor Presidente!

El análisis desagregado de las diversas partidas nos demuestra que como trabajador el Presidente del Directorio tiene un salario básico, un bono de incentivos. Es más, percibe democráticamente un ingreso por el día del minero, que se conmemora todos los 5 de diciembre, donde el conjunto de los trabajadores de Ilo, Toquepala y Cuajone han realizado una jornada de lucha.

También percibe asistencia familiar, bonificación por quinquenios, un monto importante por concepto de compensación por pago de impuestos, una compensación por tiempo de servicios y otras compensaciones que incluyen vivienda, educación, vehículo y chófer.

Es verdad, que su participación en las utilidades ha sido menor el 2016 llegando a los US $ 114 mil dólares cuando en el 2011 alcanzaron los US $ 368 mil dólares. Es decir, como trabajador altamente calificado y privilegiado, tiene un ingreso anual que muy pocos tienen en el país, y que solamente la minería paga.

EPÍLOGO

En resumen, la realidad de SPCC y la huelga que se extiende por estricta responsabilidad empresarial en razón de la reconocida tacañería y avaricia de los mexicanos, pues existiendo recursos y rentabilidad el petitorio de los trabajadores era perfectamente atendible, pues la principal demanda laboral consistía en un adelanto de utilidades que les corresponde a los trabajadores por ley. Es más, las utilidades por distribuir tienen carácter deducible como gasto, y por derecho les corresponde a los trabajadores.


Sin embargo, no deja de sorprender la inacción del estado central y regional en este conflicto, en especial del Ministerio de Trabajo y del Ministerio de Energía y Minas, donde reconocidos lobistas empresariales ejercen la más alta función del estado, pero que son incapaces de enfrentar, administrar y resolver un conflicto social que debió evitarse por el bien del Perú.






lunes, 4 de diciembre de 2017

PEQUEÑA NACIÓN CON LOS DUEÑOS DEL PAÍS

LOS 12 APÓSTOLES DE LA ECONOMÍA PERUANA*

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

El 28 de noviembre pasado tuve la oportunidad de comentar el libro de Paco Durand: “Los Doce Apóstoles de la Economía Peruana. Una mirada social a los Grupos de Poder Limeños y Provincianos” en la feria del libro Ricardo Palma. Compartiendo la mesa con la congresista Maritza Glave Remy presento mis comentarios a una obra que resume una vocación de vida y hasta cierto punto constituye una obsesión del autor sobre los Grupos de Poder Económico (GPE) en el Perú. ¿Quiénes son?, ¿dónde están?, ¿cómo se enriquecen?, ¿qué piensan?, son éstas algunas de las interrogantes que se plantean en el libro, que constituye un aporte cualitativo en las ciencias sociales de nuestro país.

                                                 Diario Uno

Como toda obra original tiene sus particularidades, sus fortalezas y debilidades, una de ellas por ejemplo es el no considerar a importantes GPE como los Belmont que participan en el negocio de la belleza, y que aparecen entre los más ricos del Perú según la revista especializada Forbes, o a los mineros del grupo Hochshild que ocupan el segundo productor mundial de plata con sus unidades de Arcata, Ares, Pallancata, e Inmaculada, fuera de su participación en la industria cementera a través de Cementos Pacasmayo, entre otras actividades.  

El autor ha seleccionado seis grupos económicos limeños como los Romero, Brescia, Benavides, Graña y Montero, Rodríguez Pastor, y seis grupos provincianos de surguimiento más reciente, tales como los Rodríguez, Añaños, Huancaruna, Acuña, Dyer, Flores. ¿Qué tienen de semejanzas y diferencias estos llamados grupos de poder económico? Se interroga el autor si podrán seguir creciendo ahora que ha pasado el ciclo expansivo de la economía con los buenos precios de las materias primas, o si podrán asumir sus compromisos de deuda como sería el caso de los Añaños que se endeudaron en el pasado reciente con dólares baratos para financiar su expansión internacional.

Después de todo según testimonios recogidos por  Francisco Durand los provincianos podrán ser “cholos con plata”, vivir en los barrios más exclusivos de Lima, tener a sus hijos en los mejores colegios, pero difícilmente podrán ser aceptados como socios en el encopetado Club Nacional. Podrán tener riqueza pero socialmente no serán incorporados a la elite económica, política y social limeña.

En tal sentido, resultaría extraño constatar por ejemplo que el “señor de señores” de fe, fama y fortuna como Dionisio Romero Seminario pueda hacer negocios conjuntamente con César Acuña Peralta, el empresario y político célebre, autor original sin calco ni copia de la frase de que “hay plata como cancha” en la promesa de asalto a  las arcas regionales de La Libertad por parte de sus partidarios de la “Alianza para el Progreso”

CONCLUSIONES PRELIMINARES

A nivel de conclusiones más significativas después de estudiar a los GPE seleccionados, los limeños y los provincianos, el autor señala que por primera vez en la historia económica del Perú, se ha “democratizado” el mercado en el sentido de mayores oportunidades de hacer negocios no solamente en la ciudad capital y acumular, en parte por las políticas económicas más abiertas gracias a la globalización, privatización de las empresas públicas, apertura comercial y desregulación.

Sin embargo, esta “democratización del mercado” de ninguna manera significa una democratización de la sociedad peruana, que sigue arrastrando las taras de la llamada “herencia colonial”, la discriminación, la exclusión, las políticas de privilegio que se expresan en la célebre frase del autor de “las puertas giratorias”, donde se puede ser presidente de la República, ministro o alto funcionario de estado y cumplido el ciclo con una serie de leyes a pedir de boca y volver al sector privado, al grupo de poder económico y su esfera de influencia. Un reciclaje profesional sin mayores complicaciones como bien sabe PPK.

Una expresión de esta ausencia en la democratización de la sociedad se hace evidente pues entre estos dos tipos de Grupos de Poder Económico”, los limeños algunos descendientes de la vieja aristocracia y los provincianos, “existe escasa o ninguna relación, que cada uno va por su lado, y que incluso a nivel gremial, que debería ser un espacio de convergencia, han desarrollado expresiones diferentes (….) Esta falta de cohesión tiene consecuencias. No permite a la élite económica del poder empezar a constituirse como una clase no solo dominante sino dirigente, al punto que puedan moldear y mantener, es decir, idear un orden social que los favorezca como principal élite económica nacional, que los legitime ante el resto y evite que en coyunturas críticas sus intereses queden seriamente amenazados(….) Una cosa es liderar la economía, tener influencia política sobre el estado, y otra liderar la sociedad, lo que requiere dirección colectiva y compromiso con el país. (página 339)

Estas dos conclusiones centrales en el libro de Paco Durand, la falta de una democratización de la sociedad, a pesar de una expansión de los mercados que ha permitido la presencia de GPE provincianos que sería impensable treinta años atrás. Igualmente la ausencia de una clase dirigente que tenga un proyecto de país en el largo plazo, que nos permita alcanzar el desarrollo para superar las profundas desigualdades económicas, sociales y culturales, pues el mercado no lo resuelve todo.

En tal sentido, la lectura del libro como toda obra de trascendencia histórica plantea interrogantes válidas que invitan a la reflexión, pues el autor es heredero de una preocupación que tuvo antecedentes en la obra de Jorge Bravo Bresani, Favre, Borricoud, Carlos Malpica, Espinoza Uriarte, Eduardo Anaya entre otros, que entre los años sesenta y noventa del siglo pasado investigaron sobre el problema y las posibilidades de los GPE.

LOS DUEÑOS DEL PAÍS

Un primer alcance que me suscita la obra está en relación a la dinámica de los GPE. Si bien el capitalismo secreta, produce GPE, como secreta crisis económicas, abusos de mercado, desigualdades, pues es imposible pensar un desarrollo del capital, de la producción que no lleve a la concentración y centralización de la producción, de la propiedad y de los ingresos. Es una ley económica objetiva de la acumulación que no depende de la voluntad personal y que es deber del estado regular, en razón del bienestar general.

Por ello existen GPE en los países desarrollados, en USA, en Francia, como en los países de América Latina. En el Brasil, Odebrecht era hasta antes del escándalo de corrupción uno de los principales grupos de poder económico con una estrecha cercanía a los gobiernos en especial de Lula, como lo es también entre otras las empresas Vale, Votorantim que operan en nuestro país.

Por principio, los GPE no son ni malos ni buenos “per se” como plantearon algunos asistentes a la masiva presentación del libro. Es el capitalismo un sistema perverso, enfermo y los grupos expresan sus intereses de maximizar sus utilidades con una férrea necesidad. En tal sentido, en nuestro caso es la propia debilidad del estado, la captura del mismo por el gran capital lo que explicaría la falta de regulación ante el dominio de mercado por parte de los privados, y son sus excesos en la concentración en la producción y propiedad de los GPE, lo que constituye el problema por superar.

Ello es así por la captura del estado por parte de algunos grupos de poder económico (GPE) que se constituyen en los “dueños del Perú” parafraseando a Carlos Malpica. En tal sentido, tiene plena razón Paco Durand cuando escribe que: “La calificación de “dueños del país” no se refiere al hecho que los GPE tengan poder económico sino que traducen sus recursos materiales en influencia política, al punto que les permite “adueñarse del país” empezando por el Estado, y gozar de una extrema influencia gracias a una riqueza que opera en una sociedad donde están rodeados de pobreza” (pp 63)

En verdad, el aporte del libro sobre los niveles de concentración, su influencia sectorial, el control del sistema financiero pues los GPE como Romero, Brescia, Rodríguez Pastor tienen una presencia fundamental en los principales bancos del país Crédito, Continental y Interbank, debiera ser el punto de partida para entender la política económica, y la base para la reflexión teórica.

LOS APÓSTOLES SON MORTALES

Si bien el santoral podría parecer limitado, la calificación de “apóstol” de la economía peruana tiene una justificación más política pues a fines de los años ochenta del siglo pasado ante el derrumbe del “modelo heterodoxo” del primer gobierno aprista, con la inflación desbocada, un menor crecimiento, y sobre todo falta de inversiones privadas, esa fue el adjetivo que se usó para justificar la fallida estatización de la banca privada.

Han pasado un poco más de 30 años que en el largo plazo, apenas significa una generación y de los 12 Apóstoles del primer gobierno aprista sobreviven los grupos Romero, Brescia, Benavides, Ferreyros, y el grupo Graña Y Montero se debate entre la vida y la muerte, en la sala de cuidados intensivos en razón de su asociación con la corrupción de la brasileña Odebrecht.

Por ello, cabe preguntarse sobre la dinámica de los grupos de poder económico, su surguimiento, crecimiento, y crisis, pues algunos se fortalecen otros se licuan en el mercado. En este período hemos sido testigo de cómo algunos GPE han perdido poder, se han licuado, y/ o han sido absorbidos por empresas más poderosas tales como los Wiese, Picasso, Lanatta Piaggio, Bentín, Raffo, Nicolini, D’Onofrio, Wong, Lindley, Letts Colmenares etc.

Un caso reciente y emblemático pues está asociado a la Corporación Lindley principal empresa en el negocio de bebidas y gaseosas con un control del mercado del 67 % que en setiembre del 2015 ha sido comprada por la transnacional mexicana Arca Continental, donde el valor de la mayoría accionaria del 61 % se transó por más de 970 millones de dólares.

Lo paradójico del comportamiento de los GPE limeños como el llamado grupo Lindley es que en el precio pagado se incorporaban US $ 150 millones como una cláusula de no competencia en el mercado peruano de bebidas por parte de la familia Lindley. A ello se sumaba el acuerdo de comprar el 3.85 % de las acciones de la transnacional mexicana que fueron valorizadas en US $ 400 millones.

Si bien esta transnacional opera en México, Ecuador, norte de Argentina, Perú, y el medioeste de USA, con perversas prácticas laborales, abonando salarios miserables, esta compra/venta constituye una radiografía de la realidad de los GPE en nuestro país. El grupo Lindley de ser “cabeza de ratón en el Perú, ahora es la cola de león” de una gran transnacional donde la Coca & Cola tiene la mayoría accionaria donde domina y exprime a los trabajadores.

EL SECTOR ENERGIA Y MINAS

De los 12 Apóstoles estudiados solamente tres operan en el sector más importante de la economía peruana, que genera las más altas tasas de rentabilidad, gracias a la apropiación de la renta diferencial, los bajos salarios pagados y exiguos compromisos ambientales.

El grupo minero más importante sería según el autor el GPE Buenaventura S.A. de los herederos de don Alberto Benavides de la Quintana que desde mediados de los años cincuenta del siglo pasado, siendo un alto funcionario de la Cerro de Pasco Corporation, pudo independizarse, asumir riesgos, con una serie de compromisos de deuda, y adquirir una mina de plata como Julcani en Lircay/Huancavelica que se convirtió en la fuente original de acumulación del grupo.

Hoy este GPE que produce oro y plata en su mayor parte,  está considerado como uno de los más importantes a nivel mundial, y su crecimiento  está asociado a la privatización de las empresas del estado iniciado en los años noventa del siglo pasado, en especial con los derechos mineros de lo que fue Centromín, y un punto fundamental está en relación a su participación en la Bolsa de Valores de Nueva York, con la finalidad de levantar capitales que permitan la financiación de sus operaciones.

El otro es el grupo Brescia que con la explotación de estaño en la unidad de San Rafael de Minsur se convirtió en el principal productor de estaño, desplazando a un segundo lugar a la producción boliviana. Gracias a los excedentes de la minería este GPE pudo financiar su participación en la privatización del Banco Continental y diversificarse a una serie de actividades que van desde el sector alimentos, inmobiliario, industriales etc.

Por último, el otro GPE que se debate entre “la vida y la muerte” es Graña y Montero, que desde inicios de los años 90 del siglo pasado opera los yacimientos petroleros de los lotes I y V que fueron de PetroPerú y que gracias a la elevada rentabilidad del sector de hidrocarburos pudo financiar su expansión.

Hoy Graña y Montero detenta las operaciones en los lotes I, V, III y IV. Tiene una participación importante en el gasoducto de Camisea, y administra los terminales de PetroPerú en un contrato lesivo a los intereses de la petrolera estatal. Y evidentemente está siendo duramente cuestionado por su asociación con Odebrecht en la construcción fallida de lo que fue el Gasoducto del Sur Peruano.

En verdad, los grupos de poder económico tienen una participación minoritaria en el sector de energía y minas, el más rentable de la economía peruana, y son considerados como socios estratégicos por parte de las grandes transnacionales mineras y energéticas, algo así como socios menores por su conocimiento, influencia y relaciones en el país.

En resumen, estamos ante un gran libro de lectura obligatoria para entender el funcionamiento de la economía peruana, y esperamos mayores investigaciones sobre los grupos de poder económicos que no han sido tratados en este trabajo. Ello es importante para develar, sacar a luz el secretismo de las grandes empresas nacionales e internacionales que operan en el país. Este es un desafío un problema y una posibilidad para hacer del Perú un país moderno y democrático.



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sábado, 25 de noviembre de 2017

GLORIA ETERNA AL ESPÍRITU VICTORIOSO DE TARAPACÁ

LO QUE NUNCA SE DEBE OLVIDAR

Escribe: Jorge Manco Zaconetti

Cada 27 de noviembre debemos recordar, conmemorar la victoria de Tarapacá frente a un ejército chileno superior en armamento, logística, artillería, caballería, que después de las batallas de Pisagua y del desbande de San Francisco, creía que el ejército peruano estaba derrotado y era fácil de batir después de la captura del monitor Huáscar.

Es también la oportunidad de rendir homenaje a los soldados, plana menor, jefes y oficiales que se batieron en esa histórica jornada, superando el desencanto, defección, y traición de parte de las tropas bolivianas que bajo el mando de su presidente Hilarión Deza se retiraron inopinadamente en el desierto en el punto de Camarones, dejando de lado los planes diversos para enfrentar conjuntamente al ejército enemigo.

Este mandatario en lugar de asistir con lo mejor de sus tropas más de 3,000 soldados con el reconocido batallón de Colorados, prefirió la deserción en plena marcha, para regresar a La Paz, y Cochabamba. Este punto controversial sobre las razones de esta retirada tiene varias explicaciones que van desde la decisión de combatir la oposición interna hasta las presiones y maniobras distracciones chilenas para esta desgraciada defección.

Todo ello hace más épica la victoria de Tarapacá. Después de todo, fueron las divisiones, hoy por su número serían batallones, los que destacarían en esta célebre batalla. Formadas por provincianos como el  4º Ayacucho, los llamados Cabitos, los Cazadores del Cuzco, los Guardias de Arequipa, Dos de Mayo y Zepita, sumados a la columna Loa, formados por obreros bolivianos del salitre, los que vertieron su sangre, ese 27 de Noviembre de 1879, donde prácticamente se combatió durante todo el día, con avances y retrocesos,  con actos heroicos en las dos partes.


ANTECEDENTES A LA BATALLA


Nada mejor que citar fuentes chilenas para poder apreciar el triunfo del ejército del Perú, ante la deserción de nuestro aliado, del presidente Daza y sus tres mil soldados y que debió movilizarse desde Arica a Tarapacá, para tomar por el norte y sur al engreído ejército chileno, ensorbecido por la fácil victoria, en Pisagua, en razón de la aplastante superioridad militar. Pues qué podrían hacer 900 peruanos y bolivianos con cuatro cañones ante 10 mil soldados chilenos, movilizados en 15 transportes resguardados por sus blindados que cañoneaban con ventajas el indefenso puerto. 
No se puede entender los alcances de la victoria en Tarapacá, sino se tiene presente las consecuencias  del desastre militar de San Francisco o batalla del Cerro Dolores. No tanto por el número de bajas del ejército aliado, sino por la desorganización puesta de manifiesto, donde enardecidos soldados bolivianos de la compañía Illimani, queriendo lavar la honra por la traición de su Presidente Hilarión Daza, iniciaron un fuego de fusilería en la tarde del 19 de noviembre, cuando el combate se había planificado para el día siguiente, con las tropas aliadas descansadas.

Así, la desesperación, indisciplina de las tropas bolivianas y peruanas iniciaron un combate que no estaba programado. En San Francisco según el gran historiador peruano Jorge Basadre: “Las consecuencias... fueron transcendentales. El ejército de Tarapacá quedó grandemente reducido, no por las bajas (calculadas en 220 muertos y 76 heridas) sino por la dispersión de todas las fuerzas bolivianas (cerca de 3 mil soldados) y de algunas unidades peruanas. Los chilenos tuvieron, según Encina, 60 muertos y 148 heridos, casi el doble de las bajas confesadas”.

Por ello, la significación del desastre de San Francisco. “Todo el curso de la invasión en el sur del territorio peruano habría sufrido un cambio trascendental si no hay deslealtad en el aliado que suscitó la guerra y si no surgen en seguida la participación y el atolondramiento en las fuerzas que habrían caminado desde Iquique...”.

Es en este contexto que se debe analizar la victoria de Tarapacá. Se trataba de un ejército en retirada, que tenía como destino Arica. Un ejército sin alimentos, con el sol ardiente y el frío de la noche, con heridos tenía que apostar en Tarapacá. Más o menos 4,270 soldados y oficiales.

LA VICTORIA

Tarapacá es una aldea situada en el fondo de una quebrada de 300 a 400 metros, dominada por elevados cerros cortados casi a pico, que era muy ventajosa para aquel ejército que dominase sus alturas.

Para el historiador Vicuña Mackenna, el ejército de Tarapacá estaba conformado por “Sus jefes que eran, por lo común sobresalientes (se refiere, sin duda, a los jefes de división y de sus cuerpos). Sus oficiales mediocres. Su tropa, buena; pero en general bisoña. La infantería de batalla digna de medirse con el soldado chileno, la artillería, escasa y deficiente. La caballería miserable”.

Frente al ejército chileno armado con rifles Comblain, y modernas carabinas Remington, cañones de última generación Krupp de artillería de Montaña con una distancia efectiva de más de 6 kilómetros, modernas ametralladoras Gattling y una excelente caballería. A demás de estar bien abastecido y alimentado.

En cambio, el ejército de Tarapacá tenía un armamento diverso, armados con rifles Comblain, anticuados Chassepot, Remington, Peabody, el minié peruano, más 22 carabinas Henry para la caballería. A ello se debe sumar, la carencia de logística, la falta de municiones y una dramática escasez de alimentos, que reducía al mínimo las proteínas y calorías, en el infernal desierto de Tarapacá, donde la temperatura en el día puede superar los 35 grados de calor y en la noche las temperaturas descienden a 0 grados, con un frío inclemente.

Las fuerzas del Perú, reponiéndose del desgaste, cansancio, provocado por el desierto descansa en Tarapacá, pero una vanguardia de 1,400 soldados al mando del coronel Justo Pastor Dávila es despachada el 26 de noviembre a Pachica distante a tres leguas (13.3 Km.).

Por lo tanto, yacen esa mañana del 27 noviembre 2,870 exhaustos, hambrientos, sin artillería ni caballería, que fueron rodeados por más de 2,500 soldados seleccionados, 150 de caballería y 150 soldados de artillería con 10 cañones Krupp, que controlaban las alturas, y que prácticamente tenían encajonados a los soldados del Perú, ¡Era la emboscada perfecta!

Sin embargo, en esos momentos estelares de humanidad, aquellos en los que las rápidas decisiones determinan la victoria o la derrota, el genio militar del coronel Andrés Avelino Cáceres, formado militarmente por Don Ramón Castilla, sin esperar órdenes superiores del general Buendía ni del jefe de estado mayor Suárez, a la cabeza de sus hombres del Zepita y del Dos de Mayo, comenzó ascender las cumbres donde estaba posicionado el enemigo, entablándose una batalla que duraría desde las 9 de la mañana hasta las 17 horas, donde el arrojo y valentía de soldados y oficiales era el denominador común en los dos contendientes.

Se obtuvo un triunfo táctico, que permitió la captura de prisioneros banderas, cañones que fueron enterrados por no tener caballería. Se logró una victoria que no se pudo aprovechar al máximo dadas las difíciles circunstancias de supervivencia en pleno desierto. No se pudo exterminar al enemigo a pesar de lo sangriento del combate, a pesar de los actos heroicos en los miembros de los ejércitos contendientes donde no se deba y pedía tregua. Con la victoria asegurada caída la tarde se tuvo que continuar la retirada hacia Arica, llegando un  ejército cadavérico el 17 de diciembre, que atravesó el desierto y que también era perseguido por el enemigo sediento de venganza.

Tal como lo señala el comandante inglés del buque Alaska al describir la llegada del ejército vencedor de Tarapacá, al jefe naval chileno Lynch:” (Que) Vio llegar el Ejército de Tarapacá el 17 compuesto de 3,700 hombres en un estado miserable, desnudos, y descalzos, que parecían cadáveres; la décima parte de ellos sin fusiles. Los oficiales en burros o mulas sin monturas y frenos. Sólo vio que llevaban dos banderolas y como sesenta o setenta prisioneros.” Gonzalo Bulnes, Guerra del Pacífico Tomo I pp 386

Sobresalieron en Tarapacá los héroes máximos de nuestra Patria: Andrés Avelino Cáceres, Francisco Bolognesi, Alfonso Ugarte, Juan Bautista Subiaga, Manuel Suárez, Pastor Dávila, Belisario Suárez, Miguel de los Ríos y tanto otros, conjuntamente con 236 muertos y 261 heridos, cuyos nombres deben ser recordados siempre como hace el estado norteamericano en el cementerio de Arlington, donde se rinde homenaje a todos los soldados que han peleado en todas sus guerras.

Sin embargo, el héroe de esa jornada fue el soldado anónimo, que en el cementerio está representado por el corneta Mariano Mamani y el soldado Manuel Condori, típicos soldados andinos que salvaron el honor nacional ante tanta desgracia, desorganización y traición.

El significado para el ejército chileno de la derrota en Tarapacá lo expresan las propias fuentes chilenas, que en palabras del máximo representante político en el teatro de operaciones del sur como don Rafael Sotomayor cuando en carta citada por  el historiador Gonzalo Bulnes en su clásico libro “Guerra del Pacífico” Tomo I , pp 389. Señala que: “Los 700 u 800 hombres perdidos en Tarapacá con 7 o 8 cañones y mucho armamento, se debe en gran parte a esa  servil adoración de la táctica de Moltke, que falsamente se le atribuye a este capitán (Coronel Vergara, comandante chileno en Tarapacá). Se quiso tener un Sedán, dar pruebas de estrategia militar y se encontró un sepulcro inmerecido para nuestra tropa. Tomar la retaguardia y flanco del enemigo y atacarlo de frente para obligarlo a rendirse a discreción he ahí el plan. Les faltó sólo recordar que los prusianos tomaban la retaguardia y flancos con cuerpos de ejércitos tan fuertes que eran capaces cada uno de resistir al ejército enemigo…”

En tiempos más recientes el general Augusto Pinochet, expresión de lo más rancio del militarismo expansionista chileno afirmaba que “El desastre de Tarapacá causó numerosas reacciones en el orden político, militar y social. La culpabilidad se repartía en todos los escalones gubernamentales y militares, y en medio del dolor por la pérdida de algún pariente afloraba el deseo de que se aclarara el por qué se había producido este golpe después de obtener los laureles de Pisagua, Germania, y San Francisco.” Guerra del Pacífico. Campaña de Tarapacá pág. 205

EPÍLOGO

Tarapacá, nos debe hacer recordar siempre una de las páginas más gloriosas del ejército peruano, donde se pudo vencer a un engreído enemigo que gozaba con una superioridad geográfica, y bélica, sin embargo, la gran moral de nuestros oficiales y soldados, pudieron brindar a la posteridad una histórica victoria, que nos enorgullece por todos los tiempos, y que debiera servirnos de ejemplo para alcanzar la unidad nacional, en el marco de un proyecto nacional de desarrollo que nos permita combatir el atraso, la pobreza y la corrupción. Por ello debemos rescatar y destacar siempre el espíritu victorioso de Tarapacá frente a la adversidad. Después de todo ¡El Perú es más grande que sus problemas!
Las enseñanzas de la Guerra del Guano y Salitre Pacífico y de la victoria de Tarapacá, no se deben olvidar. Esta guerra estaba perdida antes de iniciarse, no sólo por la grave superioridad de las armas de las fuerzas chilenas y el apoyo inglés, sino por la desorganización del estado peruano y la grave corrupción que sigue siendo un cáncer que caracteriza a los distintos gobiernos del Perú Republicano.

Perdimos la guerra por la incapacidad de construir un país moderno, con instituciones sólidas y democráticas. Por los manejos indiscriminados del erario público con niveles de corrupción que perciben al estado como botín, producto de la imagen de una riqueza guanera y salitrera que duraría para siempre, por nuestra desorganización y desunión, por el militarismo obstuso que fabrica caudillos que los convierte en pretorianos del estado. Perdimos la guerra  por el fraccionalismo político que divide a los peruanos, olvidando la construcción de un proyecto nacional de desarrollo al servicio de las grandes mayorías. Iniciado el siglo XXI ¡No hemos aprendido nada!

lunes, 20 de noviembre de 2017

UTILIDADES CRECIENTES CON CHOLO BARATO

SECTOR BEBIDAS EN MAYOR BONANZA *

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

Con el reciente triunfo de la selección peruana de futbol en el repechaje sobre el equipo de Nueva Zelanda, nuestro país ganó el boleto para el mundial de Rusia del próximo año. Con esta clasificación ganan todos, en primer lugar, el pueblo por el carácter popular del futbol, deporte que se juega a lo largo y ancho del Perú, esta alegría es invalorable. También sale ganancioso el gobierno a pesar de la oposición fujimorista, y el conjunto de las empresas pues enfrentan un contexto diferente, con expectativas positivas, y esperan hacer buenos negocios.

Esta alegría compensa en parte la falta de crecimiento, la cuasi recesión de los últimos tres años, y contribuye con una gran cuota de optimismo que se reflejarán en el plano económico. Sumado a ello los buenos precios del cobre, zinc, etc.; con los mayores ingresos de exportación, las inversiones comprometidas en la reconstrucción, el crecimiento del PBI para el 2018 será mayor al proyectado.

Se gastará y se beberá más ante un creciente calor, la proximidad de las fiestas navideñas, de fin de año, y en junio  con el inicio del mundial de futbol, igualmente el país se paralizará como el miércoles 15 de noviembre pasado que será recordado siempre como una fecha histórica.

PARA BEBERTE MEJOR

Este contexto lo han entendido bien los ejecutivos del sector de bebidas de la empresa Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A. que han resuelto positivamente su negociación colectiva con el Sindicato de Obreros de su representada, otorgando un incremento al básico de S/ 7.0 soles diarios en los próximos tres años, con un bono de cierre por única vez de S/ 2,500 soles.

La UCP Backus & Johnston es la principal empresa que procesa la mayor cantidad de cervezas que se consumen en el país, con una distribución de carácter nacional con sus plantas  en Lima, Motupe, Arequipa, Cuzco, Huarochirí. Es también la segunda empresa en cuanto a generación de ingresos entre las empresas industriales y comerciales que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima; la sexta es Arca Continental Lindley que a pesar de las importantes utilidades obtenidas en el 2016 ofrece miserias salariales a sus trabajadores.

Debiera ser evidente que con el cambio de estación, la producción y las ventas en la industria de bebidas alcohólicas y no alcohólicas aumentarán, y desde noviembre se inicia la llamada “temporada alta” en las empresas donde se trabaja a máxima capacidad de planta, con tres turnos, con una mayor intensidad del trabajo, donde se espera obtener mayores ingresos y utilidades.

Siempre hemos sostenido que debemos promover la inversión con responsabilidad social, ambiental y tributaria, pues la inversión de capital con su efecto acelerador y multiplicador reactiva la economía, generando un incremento de la demanda tanto a nivel micro como macroeconómico. En tal sentido, el primer efecto reactivador debiera empezar por casa, incrementando los niveles salariales, es decir, la capacidad de gasto de los trabajadores.

En particular debiera llamar la atención el caso de empresas emblemáticas y líderes en el sector de bebidas como la Corporación Lindley que desde setiembre del 2015 está bajo responsabilidad de capitales mexicanos, de la transnacional Arca Continental S.A.A. que reproduce las malas prácticas de su antecesora y ofrece migajas salariales a sus trabajadores con políticas de “cholo barato” fomentando la existencia de sindicatos paralelos y amigables, lo cual desdice los principios de su filosofía de responsabilidad empresarial, de la cual tiene un reconocimiento en América Latina.

Siempre hemos sostenido que la más importante inversión está ligada a la inversión en capital humano, en el mejoramiento de los niveles salariales de los trabajadores y condiciones de trabajo. Ello es más urgente, si se obtienen importantes utilidades que se explican por la productividad del trabajo, los bajos costos de producción, y una participación del 67 % del mercado de gaseosas y bebidas como es el caso de la Corporación Lindley en nuestro país.

CHOLO BARATO CON S/ 4.80 DE AUMENTO

Mientras la UCP Backus ofrece a sus trabajadores un incremento al básico de S/ 7.0 soles diarios, la transnacional mexicana, un gigante en la industria de bebidas que tiene la exclusividad, la franquicia de embotellar y distribuir la bebida Coca-Cola en México, Ecuador, norte de Argentina, Perú y los estados del Suroeste de los Estados Unidos de Norteamérica, ofrece a sus trabajadores un incremento diario de S/ 4.80, es decir oferta menos de un cuarto de pollo a sus trabajadores.

En un ejercicio hipotético, se imaginan a un trabajador gringo de Texas de igual productividad que el trabajador peruano, pues el equipamiento y la maquinaria son similares aquí y allá. Es más, la reciente Planta de Pucusana inaugurada en el 2015 puede procesar 1,000 millones de litros de bebidas al año, y está considerada como una de las más modernas en América.

Por tanto, a equivalente productividad del trabajo, se imaginan a un trabajador gringo recibir una propuesta de menos de US $ 1.60 diario de incremento al básico por una jornada de 8 horas. Esta sería considerada como una broma, un absurdo, algo inimaginable.

Sin embargo, en nuestro país Arca Continental-Lindley que tiene como mayor accionista a la transnacional Coca Cola con el 42 % del accionariado hace tal ofrecimiento, con el agravante que muchos trabajadores que viven, en el cono norte de Lima, o Ventanilla tienen que madrugar e ir a trabajar a las 3 a.m. cada día para poder llegar a tiempo por la congestión vehicular, pues la Planta de Pucusana está ubicada en el sur chico de Lima, casi en el límite con la provincia de Cañete.

En tal sentido, una jornada típica de 8 horas se transforma en más de 12 horas si se suman las horas contempladas en el tiempo de viaje de ida y de vuelta. Por ello, los trabajadores demandan el debido reconocimiento a su esfuerzo, productividad e intensidad del trabajo, que genera importantes utilidades a la empresa.

UNA MAYOR BONANZA

Las empresas líderes entre las empresas industriales y comerciales que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima, tales como UCP Backus & Johnston S.A.A., Alicorp S.A.A., Corporación Lindley S.A., Gloria S.A.A. entre otras,  están en el listado de empresas que abonan precios ridículos por metro cúbico de agua extraída de sus pozos propios.

Según la Agencia Nacional del Agua, y el organismo regulador del sector SUNASS, Arca Continental-Lindley con la transnacional Coca-Cola incluida, pagan la ridícula suma de catorce céntimos de sol (S/ 0.14) por cada mil litros de agua (equivalente a un metro cúbico), cuando un sufrido consumidor promedio abona más de tres soles por el mismo volumen de agua. Es más, los pobladores urbanos marginales tienen que pagar más de quince soles por cada mil litros de agua, lo cual constituye una aberrante desigualdad.

Este monto sería impensable en USA donde el agua de pozo es considerado un bien público, un recurso escaso que debe ser revaluado. Por tanto, la rentabilidad en el sector de bebidas gaseosas es elevada gracias a un bajo costo salarial, a un insignificante pago por el agua, con una elevada productividad del trabajo, un posicionamiento de dominio en el mercado, más beneficios tributarios. Por ello,  resulta inexplicable la reproducción de políticas de “cholo barato” que atentan contra el buen clima laboral que debiera existir entre empresas y trabajadores.

En tal sentido, sirvan los resultados económicos y financieros al tercer semestre del 2017 en comparación a períodos anteriores, tal como se puede observar en el cuadro respectivo: “Corporación Lindley: Resumen de los Estados Financieros de Enero/Setiembre 2012-2017”

Resulta evidente que la tendencia es positiva, creciente, a nivel de ingresos, utilidad bruta, operativa y neta destacando los resultados históricos del 2016, donde las utilidades operativas alcanzaron los niveles de 432 millones de soles y netas de 187 millones de soles, todo al tercer trimestre.

En la práctica las utilidades operativas y netas al tercer trimestre del 2016  se triplican si se comparan con los resultados similares al tercer trimestre del 2012, donde las utilidades operativas fueron de 107 millones de soles y netas por 57 millones.

Si bien estas extraordinarias utilidades operativas y netas en el 2016 se explican en parte por la venta de activos considerados no estratégicos al interior de empresas vinculadas al mismo presidente del directorio de la corporación, el comportamiento al 2017 también es creciente y positivo como se expone en el cuadro respectivo.

Por ello, solamente la codicia, la sed de ganancias a como dé lugar, la férrea acumulación de capital para financiar el precio de compra de la mayoría accionaria en la adquisición de Corporación Lindley, pues los accionistas de Arca Continental se endeudaron con la banca mexicana por más de 900 millones de dólares que deben ser repagados  con su respectivo interés antes del 2021.

Todo ello estaría explicando los ofrecimientos miserables del incremento salarial, frente a un contexto optimista de mejores ingresos por las ventas que se tendrá en el 2018 ante la euforia por la clasificación del Perú al mundial de futbol con un verano caliente que demandará de los consumidores más Coca-Cola, Inca Kola, Fanta, Sprite, San Luis etc. 


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lunes, 2 de octubre de 2017

EL CONTRATO LOTE 1- AB AHORA 192 BIRLADO A PETROPERÚ

HISTORIA DE UNA INFAMIA NEGRA COMO EL PETRÓLEO

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI

La historia del lote 1-AB ahora denominado lote 192 por razones de fuerza mayor, resume una historia negra de infamia, de entreguismo de nuestros gobernantes hacia el poder de las empresas transnacionales, constituye una fuente de corrupción, es un sinónimo de contaminación ambiental con históricos pasivos contra el equilibrio natural de la Amazonía que nadie asume en serio, a pesar de casi cuarenta y cinco años (45) de explotación privada desde 1973 al 2017.

Son responsables de tal  realidad, el estado capturado por el capital privado, con el organismo regulador Perúpetro como también las empresas Occidental Petroleum (OXY), que sería  la mayor contaminante, la empresa de capitales gauchos que se hizo grande en nuestro país, Pluspetrol Norte (2001) y en menor medida la  quebrada canadiense Pacific Stratus Energy, ahora Frontera que adopta otros nombres para despistar, que desde fines del 2015 tiene la responsabilidad sobre el lote 192.

Es más, a nivel laboral el lote 1-AB ahora lote 192 expone la cruda explotación de la fuerza de trabajo, en el aislamiento de la selva, con jornadas atípicas de trabajo y enajenación de la participación de las utilidades a los trabajadores que en lugar de percibir como actividad extractiva el 8 por ciento de la utilidad imponible, les han distribuido apenas el 5 por ciento de la utilidad imponible, como si fueran trabajadores de una actividad de servicios tipo comercio.

A ello debe sumarse el despido de más de trescientos trabajadores de parte de Pacific Stratus/Frontera que operaban el lote 1-AB con reconocida experiencia petrolera pues muchos de ellos provenían de las operaciones de OXY/Pluspetrol Norte, a los cuales no se les ha reconocido la estabilidad del trabajo en las operaciones, para contratar a jóvenes con menores remuneraciones.

Así, desde inicios de los años setenta del siglo pasado con la OXY de Arnold Hammer, pasando por la argentina Pluspetrol Norte, y Pacific Stratus el lote 1-AB siempre ha estado bajo gestión privada, cuando por mandato de la ley de hidrocarburos debió ser transferida a la petrolera estatal PetroPerú en agosto del 2007, tal como lo disponía la ley de hidrocarburos vigente en 1986.

La importancia del lote 1-AB ahora llamado lote 192 al cual se le han sumado miles de hectáreas, está ubicado en la selva norte en la localidad de Andoas, en la provincia Datem del Marañon, en el departamento de Loreto y hasta el año 2015 ha sido el lote responsable de la mayor producción de petróleo crudo y es también el lote que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo, probables y posibles del país, que en última instancia determinan su valor, las cuales debieron ser transferidas a PetroPerú en el 2007.

Con el cuadro y gráfica correspondiente “Pluspetrol Norte: Producción de Petróleo en el Lote 1-AB” se puede captar el comportamiento de la producción desde 1995 a cargo de la Occidental con una producción diaria promedio de 53 mil barriles diarios con una tendencia a la disminución crónica, pues en el 2000 se producía un poco más de 36 mil barriles diarios para seguir en bajada a los 26,660 mil barriles en el 2007, para ubicarse en los 9,510 barriles en el 2015 y llegar a 3,000 barriles diarios como promedio en el período enero/agosto del 2017. ¡Como el tango, la producción fue cuesta abajo!

Al margen de la tendencia decreciente de la producción debemos señalar que por los problemas del Oleoducto Norperuano de PetroPerú, que han determinado su cierre temporal, con atentados de terceros recurrentes desde el 2015, que explican la mínima producción de crudo del lote 1-AB ahora denominado lote 192.

Sin embargo a pesar del cierre temporal del Oleoducto Norperuano, las reservas probadas y probables del lote 192, con sus instalaciones determinan que tenga un gran potencial económico que se potenciaría con la modernización de la Refinería de Talara-PetroPerú a partir del 2021.

¡GRAVE CONTAMINACIÓN SIN RESPONSABLES!

Los diversos grupos étnicos de la Amazonía desde el 2009 de forma recurrente toman sus instalaciones como medida de protesta ante la inopia y desinterés del propio estado de solucionar positivamente la grave comtaminación ambiental, pues recién en dicho año, por la presión social se impone la reinyección de las aguas residuales con contenido de aceites, aditivos, que hasta ese entones se vertían irresponsablemente en los ríos, lagunas, contaminando el ambiente.

Los nautvos aguarunas, achuares, jíbaros etc. hastiados de la grave contaminación ambiental, cansados de las “múltiples mecidas” de los propios representantes del estado para resolver el grave problema ambiental, donde se verifican más de 90 pasivos ambientales que no tienen solución hasta ahora y ninguna valorización sobre el costo de remediación por asumir, tanto de parte de las empresas, ni del propio estado ni del organismo regulador y promotor de la inversión en el sector de hidrocarburos: PerúPetro.

En la renegociación contractual de 1986 con la OXY durante el gobierno de Alan García, ni la negociación del 2001 con Pluspetrol en el gobierno de transición, ni en el 2015 con el gobierno de Humala se asumió con seriedad resolver el problema de los pasivos ambientales; la política ha sido siempre “soplar la pluma” es decir, derivar hacia más adelante la remediación ambiental.

Cabe recordar que según declaraciones de la empresa Pluspetrol Norte cuando operaba dicho lote ante la naturaleza de crudo pesado extraído del lote 1-AB para poder extraer 3 barriles se hacía necesaria la inyección de 97 barriles de aguas tóxicas con químicos que una vez obtenido el crudo eran vertidas al medio ambiente contaminando ríos, lagos y lagunas emprobreciendo a la madre naturaleza.

Por ello, el gobierno de ese entonces en razón de la presión de las comunidades nativas  comprometió a la empresa Pluspetrol a ejecutar las inversiones en la reinyección de las aguas tóxicas, cuestión que se práctica desde el 2010 mas los pasivos ambientales no han sido resueltos.

UN POCO DE HISTORIA

Durante el gobierno de transición democrática 2000/2001 se llevó cabo una extensión contractual hasta agosto del 2015 por el lote 1-AB, a favor del nuevo operador Pluspetrol que negoció con la OXY la transferencia de dicho contrato. Éste debía caducar en agosto del 2007 en razón de la renegociación alcanzada durante el primer gobierno del presidente Alan García (22 de marzo de 1986)

En el lote 192 antes 1-AB a diciembre del 2014 según el Libro Blanco de Reservas se reconocían un poco más de 134 millones de barriles de reservas de crudo pesado que tienen un alto valor de mercado así el crudo tenga un precio menor a los US $ 50 dólares el barril.

Para el 2017 si se descuenta la producción acumulada del 2015 un poco más de 3.4 millones de barriles y el 2016 menos de 0.5 millones de barriles, las reservas probadas explotables comercialmente bordean los 74 millones de barriles, pues con los precios internacionales deprimidos menores a los 50 dólares el barril, el valor económico del lote disminuye, pero siguen siendo rentables pues dicho lote con precios de 30 dólares el barril le generaba utilidades al operador en el período 2003/2004.

Claro está si dicho lote hubiese sido transferido a PetroPerú en el 2007, la estatal se hubiese beneficiado con el ciclo alto de precios del petróleo que llegaron a bordear los US $ 100 dólares el barril con excepción de los niveles del 2009 por la crisis financiera, para luego recuperarse en 2011 hasta el 2014.

Se debe tener presente que el valor de las reservas probadas que se pueden explotar  depende del precio de mercado y de la tecnología apropiada, y la producción  del crudo del lote 192 antes lote 1-AB tenía que ser exportada a precios castigados pues no puede ser tratada por ninguna refinería que opera actualmente en el país.

En el caso del lote 192 con el nivel de reservas probadas al 2014 el horizonte de vida sería superior a los 20 años sin contar las reservas probables, posibles y recursos que se estiman superiores a los 400 millones de barriles, pues estamos ante el lote más importante del país a pesar de su antigüedad. (Ver cuadro de Reservas Probadas)

En tal sentido, debe reconocerse que a partir del 2021 las reservas probadas y probables del lote 192 podrán ser tratadas por la refinería modernizada de Talara que contaría con una unidad de tratamiento de crudo pesados. Es decir, la fracturación  del crudo pesado del lote 192, e incluso de otros lotes como del lote 67, lote 39 podría ser tratada en la refinería de PetroPerú.

Si el lote 192 fuese transferido a PetroPerú como así lo dispone la ley aprobada por el Congreso de la República en el gobierno anterior, la petrolera estatal contaría con la ventaja de contar con producción propia, tanto del crudo ligero proveniente del lote 64 como del 192, con un mínimo de 20,000 barriles de producción propia.

Es más, usando su propio oleoducto para el traslado del petróleo de otros operadores, dicho crudo generaría un mayor valor agregado al ser tratado en su refinería para transformarlo en diésel 2 limpio con 50 partes por millón de azufre con mayores volúmenes de gasolinas, gracias a la unidad de tratamiento de crudo pesados.

Estas son las ventajas de la integración vertical de las actividades que el Congreso de la República aspiraba mediante la ley aprobada del 4 de setiembre del 2015 mediante la más amplia mayoría parlamentaria, cuando suscribía que “Autorícese a Perúpetro S.A. para que, previa evaluación y mediante negociación directa, suscriba el contrato de explotación de hidrocarburos del Lote 192 a la Empresa Petróleos del Perú, Petroperú S.A. Para este efecto exceptúese la aplicación del artículo 6 de la presente Ley 30130 (….)

Sin embargo, las fuerzas oscuras de la antipatria, el interés privado por encima del público existentes en el organismo regulador PerúPetro, y el propio Ministerio de Energía y Minas le niegan al país contar con la integración vertical, pues las reservas probadas del lote 192 tienen un mayor valor con la refinería modernizada de Talara, dado que la producción de dicho lote antes que ser exportada podría ser refinada en el país a partir del 2021, para bien de la acumulación interna.