lunes, 9 de mayo de 2016

LAS DEUDAS LA PAGARÁN LOS TRABAJADORES

CORPORACIÓN LINDLEY CON LOS CHARROS

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI (Investigador UNMSM)


Desde fines del 2015 la trasnacional mexicana líder en el rubro de gaseosas y bebidas en América Latina, Arca Continental con presencia en Argentina, Ecuador, España, Estados Unidos y España controla por ahora el 60 por ciento de las acciones comunes y el 3.8 por ciento de las acciones de inversión de la Corporación Lindley S.A. y tiene interés por seguir aumentando su participación.

Este grupo mexicano que tiene los derechos exclusivos para el embotellamiento y distribución de los productos de la marca Coca Cola en México, Argentina, Ecuador ahora controla el segmento de bebidas más importante en nuestro país que tiene en la Inca Kola, Coca Cola, Sprite, Fanta, Crush entre otras bebidas más conocidas. En el Perú la Corporación Lindley explica el 68 % del segmento de bebidas gaseosas, que ahora estará controlado por capitales mexicanos.

La compra / venta de las acciones comunes de la Corporación Lindley ha sido criticada por los accionistas minoritarios y los trabajadores de la corporación pues en última instancia las deudas de largo plazo, es decir los pasivos, que financiaron las inversiones realizadas para la construcción de las diversas plantas de la corporación desde el 2010 a la fecha, el pago de la emisión de bonos corporativos y otros, serán pagadas por los trabajadores. Con la información disponible de los estados financieros al primer trimestre del 2016 las obligaciones financieras a largo plazo cuyos vencimientos deberán cumplirse entre los años 2021 y 2023 suman los 1,969 millones de soles.

Si a ello, se agrega el endeudamiento asumido por la trasnacional mexicana Arca Continental, ahora accionista mayoritario, para financiar el 60 % de las acciones en manos de las distintas fracciones del grupo Lindley por un valor de 910 millones de dólares con bancos que operan en México como Banco Santander, Scotiabank Inverlat, Banco Nacional de México, BBVA Bancomer, HSBC Bank de USA se tiene un panorama nada auspicioso para los trabajadores. (Ver recuadro)

Si bien existen varias formas para estimar el valor de las empresas, desde el valor contable hasta una valorización asociada al posicionamiento en el mercado, el flujo de caja proyectado en un período determinado, la generación interna de recursos, utilidades proyectadas, el valor de los activos corrientes, fijos, e intangibles, el valor del patrimonio etc., aquí estamos ante un proceso de compra / venta que ha sido cuestionado por los accionistas minoritarios en su momento, y por la propia Superintendencia del Mercado de Valores del Perú.

En este proceso de compra/venta entre Arca Continental y las diversas fracciones del grupo Lindley, el proceso puede registrarse en el cuadro “Excedente Obtenido por la Familia Lindley por Vender Sus Acciones en Corporación Lindley S.A. a la Empresa Mexicana Arca Continental”.

En tal sentido, el 10 de setiembre del 2015 se registra la venta del 53.16 % de las acciones comunes en manos de Johnny Lindley Suárez y hermanos por un valor de 758.7 millones de dólares. El mismo día también se registra según el Reporte Anual de Arca Continental SAB de CV la venta del 2.03 % de las acciones de inversión en propiedad de Johnny Lindley Suárez y hermanos por un valor de 1.30 de millón de dólares.

Más tarde, el 29 de setiembre del 2015 Arca Continental registra el pago de 150 millones de dólares a Johnny Lindley Suárez y hermanos por una cláusula de exclusividad, de “no competencia” para que a futuro no incursionen en el mercado peruano de bebidas gaseosas. Es más, este acuerdo no se informó como un hecho de importancia a la Superintendencia de Valores del Perú ni a los accionistas minoritarios, mucho menos a los trabajadores.

Posteriormente con fecha 1 de enero del 2016 se registra la compra del 6.6165624% de las acciones comunes en manos de la familia Arredondo Lindley por un valor de 60.35 millones de dólares.

Por último, el mismo 1 de enero del 2016 se registra la compra/venta del 1.7870004 % de las acciones de inversión bajo propiedad de la familia Arredondo Lindley por un valor de 1.14 de millón de dólares.

En su conjunto, las diversas fracciones de la familia Lindley por la venta de las acciones comunes (60%) y de inversión (3.8 %) han percibido ingresos del orden de 971 millones de dólares, los mismos que fueron cuestionados por los accionistas minoritarios y por Superintendencia de Valores del Perú.

De otro lado, hay que destacar que una de las fracciones familiares, el grupo Lindley Suárez, el 24 de febrero del 2016 ha pagado la suma de 400 millones de dólares a favor de Arca Continental SAB de CV por la adquisición del 3.8495 % de las acciones. Es decir, como premio consuelo se convierte en accionista minoritario del gigante mexicano con presencia en América Latina.

Johnny Lindley Suárez miembro de la cuarta generación y bisnieto del fundador de la Corporación Lindley, se mantendrá en  la Presidencia del Directorio en el Perú por los próximos diez años en razón del conocimiento del mercado, y el interés corporativo en razón de la cláusula de “no competencia” mencionada anteriormente.

Este proceso de compra/venta constituye pues una transacción que si bien ha sido cuestionada por la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) por su falta de transparencia y ocultamiento de información hacia los accionistas minoritarios a futuro afectaría los intereses de los trabajadores en razón del aumento de los pasivos a largo plazo que se deben pagar.

Si bien la transnacional mexicana habría pagado más de 971 millones de dólares por las acciones comunes y de inversión a las distintas fracciones de la familia Lindley. La misma Arca Continental ha financiado dicha compra con préstamos pagaderos en los próximos 5 años por un valor de 910 millones de dólares con distintos bancos que operan en México (Ver recuadro)

En resumen, se debe reconocer que los trabajadores en última instancia han hecho posible la riqueza de la Corporación Lindley, y han financiado el aumento del capital, el conjunto de inversiones, activos de las nuevas plantas de embotellamiento y distribución, y pagarán con su trabajo, con las utilidades dejadas de percibir, y sus magros salarios las deudas y pasivos que tiene ahora la Corporación Lindley y que asumirá Arca Continental como nuevos dueños para financiar la compra.

Así, funciona el capitalismo popular donde las políticas de libre mercado suponen “cláusulas de exclusividad”, prácticas no transparentes, donde las consecuencias de la libertad del mercado la pagan en última instancia los trabajadores y consumidores.

Es más, el excedente neto libre de pasivos resultado de la venta del 60 % de las acciones comunes y de inversión en la Corporación Lindley menos la compra del 3.85 % de las acciones de Arca Continental, ha significado una diferencia de 571.5 millones de dólares a favor de las diversas fracciones familiares del Grupo Lindley.

Sin embargo, el precio pagado significa perder el control y la mayoría accionaria en la corporación cuyo patrimonio, capital, activos, posicionamiento en el mercado ha tenido como responsable principal a los trabajadores activos y jubilados que han hecho posible esta riqueza, y que pagarán el costo final de estas transacciones a nombre de la libertad del mercado de trabajo.






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