viernes, 30 de octubre de 2015

EL COBRE CON MENORES INGRESOS DE EXPORTACIÓN 
LAS VACAS FLACAS LA ASUMEN LOS TRABAJADORES

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI (Investigador UNMSM)

En verdad un aliado estratégico en la promoción de los nuevos proyectos mineros debieran ser los trabajadores asalariados a través de sus organizaciones de base, sindicatos, federaciones, confederaciones,  pues un punto de encuentro debiera ser la creación y el fomento del empleo productivo, la creación de riqueza que permite hacer crecer el producto nacional. 

A mayor inversión se verifica un mayor empleo directo e indirecto, más impuestos y transferencias regionales vía canon, regalías, gravamen minero e impuesto extraordinario que debieran ser fiscalizados por el estado en su generación y uso. Entre los años 2004 al 2013 nuestro país y especialmente los gobiernos regionales y municipales han experimentado un período de bonanza, de “vacas gordas” que ya se agotó y hemos de volver a la normalidad. Es decir, estamos en la fase de tránsito  del período de las ganancias extraordinarias al período de los beneficios normales.
Es decir, la nueva inversión  significa  demanda de capital, maquinaria y equipo y también demanda de fuerza de trabajo. Se podrán tener los equipos y las maquinarias más modernas pero sin la participación del trabajo que maneje tal capital, o como diría el “viejo Marx”, del capital variable que  traslade el valor de los medios de producción al nuevo producto donde el nuevo valor está conformado por la plusvalía (beneficios) y el capital variable (salarios) sería imposible la creación de la riqueza capitalista. 

Por ello, sin la participación del trabajo por más riqueza natural que exista en oro, cobre, plata y otros sería imposible la generación  de beneficios. Esta es la cadena de mutua dependencia entre el capital productivo y el trabajo asalariado que constituye el motor de la economía capitalista, o como se estila de la moderna economía de mercado que rige en el Perú, Chile, USA, Australia, Canadá etc. solamente por mencionar a los países productores de cobre

Así, cuando el excedente económico, es decir, la diferencia entre el precio internacional menos los costos internos de producción disminuye, el valor de esta disminución tiende a compensarse con una mayor producción, con una mayor explotación de la fuerza de trabajo sea por una extensión de la jornada de trabajo (jornadas atípicas), una mayor intensidad y productividad del trabajo para compensar las menores utilidades del capital.
Esta menor participación de los trabajadores en el valor nuevo producido, se expresa por medio de controles salariales, rebajas salariales, aumento de trabajadores de contrata con menores beneficios laborales (cholo barato),  enajenación de beneficios laborales pactados, cierre de operaciones no rentables y hasta el despido de trabajadores.

Es más, constituye una estrategia de las empresas sea por ejemplo las cupríferas como SPCC, Mra. Tintaya/ Antapaccay, Mra.Cerro Verde, Mra. Antamina, Mra. Chinalco etc., concertar, ponerse de acuerdo entre sus directivos para otorgar los menores aumentos salariales. Existe por decirlo, un “pacto de honor” para otorgar un mínimo aumento que puede ser a lo mucho la inflación acumulada de un año y una cantidad adicional que se conoce como un “bono de cierre” percibido por única vez y propender a pactos colectivos que superan la vigencia de un año. 

PRECIOS Y GANANCIAS EXTRAORDINARIAS

En este contexto es importante adoptar una visión de largo plazo como por ejemplo 2001 al 2014 (agosto) para analizar la evolución de los precios, volúmenes producidos y valor de las exportaciones de los minerales que en esta ocasión serán del cobre para luego analizar la situación del oro y plata. 
Para ello, presentamos dos cuadros  uno referido “Cobre: Exportaciones Anuales 2001 – 2014 (agosto)” y el Ranking de la Producción de Concentrados de Cobre Según Empresas 2015/2014 a setiembre” según la estadística del Ministerio de Energía y Minas a través de la Dirección General de Minería (DGM).

En este período, los precios del cobre fino medido en centavos de dólar por libra están deprimidos  2001/2003 pues fluctúan entre los 65.2 centavos a 72.6 centavos de dólar por libra, en estas circunstancias en nuestro país las operaciones de SPCC eran todavía rentables pues sus costos operativos eran menores a los 50 centavos por libra. Ante ello el Grupo México tuvo que cerrar las operaciones de sus unidades en USA y México y solamente las operaciones de Toquepala y Cuajone mantenían la rentabilidad del grupo.
También en este período comenzaron las operaciones de la Mra. Antamina cuyas inversiones se iniciaron en 1998 y se iniciaron comercialmente sus operaciones de exportación en agosto del 2001. En la sustentación de dicho megaproyecto se sostuvo que en un período de 15 años, con precios constantes de 95 centavos la libra de cobre se obtenía una tasa de retorno del capital (TIR) de 14 por ciento. Es decir, si el precio se mantenía constante en un valor de 95 centavos la libra la rentabilidad esperada era del 14 por ciento, es decir, de cada 100 dólares de ingresos 14 dólares serían sus utilidades.
En verdad, la realidad superó con creces toda proyección pues el 2004 los precios empezaron a trepar gracias a la generosa demanda de la economía china. Así, en el 2005 con precios del cobre equivalentes a 160 centavos la libra, con volúmenes de exportación de 984 mil toneladas y un valor de exportación mayor a los 3,472 millones de dólares todas las empresas cupríferas ya estaban percibiendo ganancias inesperadas.
Por tanto, en el inicio de la bonanza o de las “vacas gordas” la Mra. Antamina pudo por ejemplo recuperar el costo de las inversiones equivalentes a los 2,300 millones de dólares, y abonar el respectivo impuesto a la renta que permitió las millonarias transferencias por concepto de canon minero para la región Ancash, en especial a  la provincia de Huari y al distrito de San Marcos, considerado como el distrito más rico en transferencias pero con una población considerad pobre.

A partir del año 2006 con precios superiores a los 277 centavos la libra, con una producción de cobre equivalente a los 980 mil toneladas y un valor de exportación de 5,996 millones de dólares se transita hasta el 2011 con precios extraordinarios de 385 centavos la libra con volúmenes de exportaciones de 1 millón doscientos sesenta y dos mil toneladas (1´262,200 TM), con un valor de exportación de 10,721 millones de dólares. La bonanza cuprífera en utilidades, con crecientes abonos del impuesto a la renta pero no de regalías por la vigencia de los contratos de estabilidad jurídica.
Aquí el efecto de una mayor de producción del cobre por la exportación se explica por la ampliación de la Mra. Cerro Verde de Arequipa gracias entre otras razones a la aplicación del beneficio de “reinversión de utilidades” lo cual le permitió transitar  de una producción anual de 90 mil toneladas a más de 300 mil toneladas, con una mayor explotación de la fuerza de trabajo.

En esta etapa de bonanza, de precios y beneficios extraordinarios no se podría afirmar que se verifiquen salarios extraordinarios pues estos se han mantenido rezagados en relación a la riqueza creada (salarios relativos). Es decir, a una mayor plusvalía (utilidades, depreciaciones, amortizaciones, provisiones diversas, beneficios tributarios, precios de transferencia etc.) la participación del trabajo en el valor creado ha tendido a disminuir en términos relativos, a pesar de la participación de los trabajadores en las utilidades por distribuir, que constituye el 8 por ciento de la utilidad imponible.

PRECIOS TODAVÍA RENTABLES

Con las tendencias depresivas de los precios en especial del metal rojo en lo que va del 2015 las empresas tratan de imponer controles salariales, ofertan míseros aumentos salariales que no guardan proporción con la productividad física por trabajador, que en el caso de la gran minería de cobre en el Perú es igual o superior a la vigente en los países como USA, Australia etc. 
En el cuadro respectivo de la evolución de los precios y de exportaciones anuales desde el 2001 al mes de agosto del 2015, se podrá observar que una comparación del precio promedio del cobre en lo que va del año según la información del Banco Central de Reserva para el mes de agosto, un precio de 226 centavos la libra de cobre todavía genera utilidades para el capital, en razón que los costos promedios, donde se incluyen los salarios, bordean a lo mucho en los 160 centavos la libra.

En todo caso, con precios de 226 centavos por libra de cobre los mismos se ubican por encima a los precios vigentes  del período 2001 al 2005  como se podrá observar en el cuadro respectivo. Por tanto no sería correcto afirmar la vigencia de una crisis minera en razón de esta disminución de los precios de los metales. Es decir, de las ganancias extraordinarias estamos transitando al período de las ganancias normales, donde los sindicatos tendrán mayores dificultades en la demanda de los incrementos salariales.

Sin embargo, la dinámica de algunas empresas para enfrentar esta disminución de los precios se relaciona con una amortiguación por medio de un aumento de la producción, lo cual sería el caso de la Mra. Antamina que incrementa su producción a setiembre del 2015 en relación a setiembre del 2014  en un 7.2 por ciento, Mra. Tintaya /Antapaccay con un aumento del 17.9 por ciento, Mra. Volcan con un aumento del 17.8 por ciento.

Por el contrario por la antigüedad de sus operaciones y la vigencia de los rendimientos marginales decrecientes la variación de la producción en el caso de la SPCC con sus unidades de Cuajone y Toquepala es mínima con un aumento de 1.9 por ciento de allí la importancia del proyecto Tía María para el Grupo México y también para el país; es más, la variación resulta negativa como sería el caso de la Mra. Cerro Verde con una disminución del 11.8 por ciento para el período mencionado.
Sin embargo, lo nuevo en la producción de cobre es la realidad de los nuevos proyectos como el de la Mra. Chinalco (Toromocho) que con una producción superior a los 128 mil toneladas supera de lejos las 70 mil toneladas producidas en el 2014, gracias a la mayor productividad e intensidad del trabajo, es decir, a una mayor explotación de la fuerza de trabajo, con deplorables condiciones de seguridad que han significado cinco accidentes fatales entre la etapa de construcción y los primeros meses de producción.

Si se tiene presente que la Mra. Chinalco, empresa minera de capitales chinos, es un proyecto que ha iniciado operaciones en abril del 2014, con un financiamiento relativamente barato, que goza de una serie de beneficios tributarios, con una producción y un mercado asegurado, se puede afirmar que con precios de 226 centavos la libra todavía es una producción rentable, y por lo tanto las pérdidas que se aducen en sus estados financieros resultan pérdidas contables por la aplicación de los beneficios tributarios que le reconoce la legislación peruana a los megaproyectos.
En resumen, sino fuera por la entrada en operaciones de los nuevos proyectos como el de Toromocho con Mra. Chinalco en Junín  y Constancia con la canadiense Mra. Hudbay Perú SAC en el Cuzco, la producción cuprífera hubiese permanecido casi constante en el acumulado enero/ setiembre del 2015 como se podrá observar en el cuadro respectivo en relación a la producción de concentrados de cobre por empresas al mes de setiembre.

Por tanto, el   aumento del 16.4 por ciento de la producción física de los concentrados de cobre a setiembre del 2015 se debe en particular a los dos nuevos proyectos mineros mencionados, que  compensan en parte la caída de los ingresos de exportación del 11.4 por ciento, con las exportaciones al mes de agosto del 2015.  Es decir, las menores exportaciones representa una menor riqueza que tendrá que distribuirse entre más empresas operadoras, el estado, las regiones y los trabajadores mineros que asumirán como siempre  los costos de los menores ingresos. 

De allí, el imperativo nacional, regional y local de promover más inversiones en proyectos mineros con la debida responsabilidad social, ambiental y tributaria si de verdad se espera recuperar la senda del crecimiento de la producción (PBI) y de la riqueza. A una mayor riqueza interna mayores salarios, empleo, impuestos, demanda industrial y transferencias de riqueza a las regiones. 













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