viernes, 5 de septiembre de 2014

LA CONVENCIÓN SE LEVANTA POR EL GAS

ANTE LA MECIDA DEL ESTADO

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI (Investigador UNMSM)

Hasta ahora hay dos muertos por el reciente conflicto desatado en Quillabamba, capital de la provincia cuzqueña de La Convención, por la falta de atención del gobierno a los problemas más urgentes de la población, como es el acceso barato del gas licuado de petróleo (GLP) que se expende en balones de 10 kilos, el mismo que sería posible a partir de una planta de fraccionamiento de líquidos en Kepashiato, cuestión que no ha sido contemplada en la reciente licitación del cuestionado gasoducto del sur.

A pesar de los importantes recursos transferidos por concepto de canon gasífero que ha percibido la provincia de La Convención, en especial el distrito de Echarate y el Cuzco en general por la explotación de los hidrocarburos (gas y líquidos de gas natural) la pobreza se reproduce de forma ampliada, con el agravante que las comunidades nativas no se benefician con las transferencias del canon.

Se debe tener presente que los ingresos distribuidos `por canon gasífero gracias a la extracción de gas y líquidos en los lotes 88 y 56 representan sumas millonarias  desde agosto del 2004 al 2013 tal como se puede observar en la información correspondiente. Véase cuadros sobre los recursos transferidos por canon gasífero para el departamento del Cuzco, y distribución del canon entre las provincias de dicha región.

En verdad, resulta una cruel paradoja que experimenta la población de La Convención supuestamente rica en recursos con la pobreza local, y por otro lado la presencia de una explotación del gas natural que privilegia la exportación, la generación eléctrica en el entorno de Lima, el consumo vehicular y una mínima participación del consumo residencial en la capital de la república.

¿QUÉ SE DEMANDA?

En la plataforma de lucha del llamado frente de defensa de Quillabamba que ha paralizado durante más de siete días la región y en especial la entrada a la ciudadela de Machu Picchu, joya arqueológica que tiene una dimensión mundial afectando gravemente el turismo, está la demanda por la construcción de un ducto de líquidos que debía trazarse desde el campo de Malvinas a Kepashiato en La Convención, la oposición a cualquier modificación en la distribución del canon gasífero vigente hasta la fecha y reivindicaciones locales contra el mal uso del canon.
Al respecto el problema no es de ahora y su antecedente está ligado a las diversas protestas sociales del 2009 y 2010, cuando la población de Quillabamba demandaba un precio del gas licuado de petróleo justo ante los altos precios que superaban los 50 nuevos soles por un balón de 10 kilos, siendo zona productora donde la empresa Pluspetrol Plus Corporation (PPC) explota los recursos gasíferos.

El gobierno de ese entonces negoció un acuerdo con la transnacional Repsol mediante el cual el precio del gas licuado no debiera ser superior al precio vigente en Lima, y se asumió el compromiso en la construcción de un ducto de líquidos y una planta de fraccionamiento en la localidad de Kepashiato, con la finalidad de transformar unos 20 mil barriles diarios de líquidos en gas natural, los cuales permitirían obtener gas licuado de petróleo, y  diesel para abastecer prioritariamente la región en su condición de zona productora.

Lamentablemente en la cuestionada licitación del gasoducto del sur, donde resultó ganador el consorcio formado por la transnacional brasileña Odebrecht y la española Enagás, descalificando a última hora entre gallos y medianoche al consorcio formado por Sempra, Techint, Suez Energy y TGI, no está contemplada la construcción de una planta de fraccionamiento de líquidos, que en la práctica debía operar como una pequeña refinería.

Igualmente el frente de defensa de Quillabamba un colectivo político que asume la representación del conjunto provincial cuestiona las declaraciones del poderoso ministro de economía y finanzas que apuntan a una rediseño en la distribución del canon gasífero, que presumen afectaría la participación de la provincia de La Convención y del distrito de Echarate.
Si bien el departamento del Cuzco por concepto del canon gasífero que está determinado por el 50 por ciento de las regalías pagadas por la explotación de los hidrocarburos de los lotes 88 y 56, y también forma parte del canon el 50 por ciento del impuesto a la renta que abona el contratista, es decir el Consorcio Camisea.

En tal sentido, el departamento ha percibido por canon gasífero en el período 2004/ 2013 más de 10,486 millones de nuevos soles, y la provincia de La Convención en el período 2005/2013 más de 4,535 millones de nuevos soles, ver cuadros.

Es más, a partir del mes de julio del 2010 con proyecto de exportación del gas proveniente del lote 56 los ingresos del canon gasífero se incrementaron de manera significativa para la región al pasar en el 2009 de 795 millones de nuevos soles a 1,237 millones en el 2010 para saltar en el 2013 por encima de los 2,291 millones.
Es decir, por canon gasífero el Cuzco percibe más del doble en relación a la región ancashina por canon minero que ocupa el primer lugar en dicha distribución.

A nivel provincial La Convención en el 2011 percibía 761 millones de soles, en el 2012 más de 1,012 millones y en el 2013 por encima de los 1,046 millones de nuevos soles. Sin embargo resulta una región altamente inflamable pues la población sobre toda la más vulnerable, comunidades nativas, niños, mujeres, ancianos no se benefician de tan importantes recursos.

En verdad, al no contemplarse la construcción de una planta de fraccionamiento en Kepashiato lo cual significa un incumplimiento a compromisos asumidos por el gobierno anterior y que estaban contemplados en la primera versión del proyecto del gasoducto del sur bajo responsabilidad de Kuntur en el 2008 /2011, la población quillabambina se siente burlada por el gobierno del presidente Humala con sus principales ministros Castilla, Mayorga. Por ello exige la presencia de la presidenta del consejo de ministros para dialogar.

Al no hacer realidad la planta de fraccionamiento el abastecimiento  del gas licuado de petróleo, es decir el GLP seguirá una absurda ruta que va desde Pisco al Callao, del puerto chalaco a Matarani y de allí se traslada a la capital cuzqueña y posteriormente a la capital de La Convención. Es decir, la región productora tiene que ser abastecida desde Lima con los evidentes sobrecostos que a más de una empresa beneficia.


En resumen, el gobierno debe resolver con  estrategia e inteligencia un conflicto social y político que cuestiona en la base  un modelo económico que privilegia el gas y líquidos de gas natural para la exportación, la generación eléctrica, y el consumo urbano mientras aplaude un cuestionado gasoducto del sur sin reservas probadas, soslayando los legítimos intereses de la población local que aspiran por un gas barato como fue la promesa electoral del nacionalismo.





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