lunes, 8 de abril de 2013

DISCURSO DE ORDEN POR EL 138° ANIVERSARIO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS DE LA UNMSM

POR EL ANIVERSARIO DEL DÍA DEL ECONOMISTA

Señor Decano de la Facultad de Ciencias Económicas

Mg. Guillermo Socla Baez


Señores profesores, señores trabajadores y señores estudiantes

Público Presente

Amigos todos:

Señor Decano

La Comisión Organizadora del 138 Aniversario de nuestra Facultad me ha designado para disertar sobre la “Importancia de la Facultad de Ciencias Económicas y su Rol en la Economía Peruana”, encargo que constituye un desafío y un honor para alguien como yo que ha estudiado en sus aulas como muchos de ustedes desde los años setenta, y tenemos la suerte de tener todavía profesores que tienen más de 40 años de servicios brindados a la enseñanza en nuestra querida universidad, a los cuales debemos rendir homenaje y otorgar todas las consideraciones por el deber cumplido.

Es importante reconocer la dimensión del tiempo pues 40 o 30 años de servicios en la facultad constituye toda una vida, casi dos generaciones, siendo testigos de los cambios en la economía peruana con los cambios estructurales promovidos con un rol promotor e interventor del Estado, con una presencia fundamental de las empresas públicas en la economía peruana. 

Así, de 12 empresas estatales existentes antes de 1968 se llegó a tener más de 240 empresas estatales ubicadas en todos los sectores de la economía. Con PetroPerú en el sector de hidrocarburos, Centromín en minería y ElectroPerú el Estado tenía una participación fundamental en las decisiones y en el control del excedente económico.

Ante tales cambios sobre el rol del Estado, la demanda de economistas para el sector público era dinámica, faltaban economistas en el país y la mayor parte de las universidades que se crearon entre 1970 fundamentalmente incluyeron en su programa de estudios la escuela de economía, que es una profesión relativamente joven en relación a otras disciplinas. Hoy hay una aparente saturación del mercado del economista, de allí la necesidad de nuevas escuelas y especializaciones donde el fundamento es la formación teórica en al análisis económico.

Con las llamadas políticas de ajuste estructural, reinserción y privatización hacia los años noventa del siglo pasado con las reformas estructurales inspiradas o condicionadas por el FMI y Banco Mundial, el énfasis de la responsabilidad económica recayó en el sector privado, mediante un cuestionado proceso de privatización de las empresas públicas, que el Premio Nobel Joseph Stiglitz denominó proceso de sobornización en su libro clásico “El Malestar de la Globalización”, por la subvaluación de las empresas y activos públicos transferidos al sector privado, con regímenes corruptos y antidemocráticos .

Todos aquellos que pasamos la barrera de los 50 años hemos sido testigo de estos cambios, y cuál ha sido el rol de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y en especial de la nuestra Facultad, ante la indiferencia de los distintos gobiernos de turno, que ahogan económicamente a las universidades públicas en especial a nuestra universidad y por ende a la Facultad.

De allí la necesidad de fortalecer la identidad sanmarquina, el espíritu de rebeldía de la juventud que fueron los grandes protagonistas de las jornadas históricas en el Perú Republicano, la Reforma Universitaria de las primeras décadas del siglo pasado, la oposición y resistencia de la juventud universitaria contra las dictaduras en los años cincuenta, setenta del siglo pasado y del fujimorismo a pesar de la ocupación militar.

Ello es importante de recordar pues en una fecha como la del 5 de Abril, Chile en 1879 declaró la Guerra al Perú por el control de las riquezas del guano y salitre, y el 5 de abril de 1992 un presidente de origen japonés instauró una dictadura que tuvo efectos nefastos para la democracia peruana perviven y que afectó el desenvolvimiento de las universidades públicas, con la persecución del pensamiento crítico, despidos arbitrarios y ocupación militar de las universidades con la justificación de la lucha contra la subversión. 

Muchos docentes y no docentes de las universidades estatales fueron arbitrariamente despedidos y con el retorno de la democracia hacia el 2001 fue posible la reposición de estos trabajadores que sufrieron en carne propia la arbitrariedad y el abuso del poder. Ello jamás debe repetirse, pues la democracia con todas sus debilidades  ha demostrado ser el régimen perfectible.

Por ello, es importante recordar, conmemorar, rendir homenaje a todos aquellos trabajadores docentes y no docentes que en estos 138 años han hecho posible la existencia y reproducción de nuestra Facultad, que con todas sus dificultades y carencias constituye una institución que con nuevas escuelas profesionales tiene retos y desafíos académicos, cuyos frutos están más allá de nuestras existencias.

La historia de la Facultad de Ciencias Económicas demuestra que los estudiantes constituyen la energía motora de la facultad con todos sus defectos y virtudes, los docentes y trabajadores administrativos somos aves de paso, en una institución que cumple 138 años de vigencia, y que ha sido testigo de los cambios más importantes de la economía y sociedad peruana desde 1875 a la actualidad.

Señor Decano

En su creación la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se le encargó  su organización y fue su primer decano al ciudadano francés Dr. Pablo Pradier Foderé, discípulo de Jean Bautiste Say célebre autor de la famosa ley de mercados, ley que fundamenta el equilibrio neoclásico que al decir de Raúl Prebish en los años treinta del siglo pasado ante la crisis general del capitalismo, incapacitaba a la teoría económica neoclásica de interpretar y mucho menos proponer alternativas para superar la crisis y la larga depresión que fue superada con la II guerra mundial.

De acuerdo a las normas de la época de 1875 se le llamó “Facultad de Ciencias Políticas y Administrativas”, siendo su objetivo básicamente, preparar alumnos para desempeñar funciones en la Administración Pública, la diplomacia, y la finanzas públicas ante la mayor presencia del Estado.

Al variar las condiciones, sociales, económicas, políticas y el concepto de enseñanza, a la par que el reconocimiento de la importancia de las materias económicas, se cambió el nombre de la Facultad por el de “Facultad de Ciencias Políticas y Económicas” en 1920. Más tarde, durante el gobierno del Presidente Augusto B. Leguía y por medio del nuevo Estatuto Universitario, Ley 6041 del 19 de mayo de 1928, se modificó nuevamente el nombre, llamándose “Facultad de Ciencias Económicas”.

Por ello, que mejor telón de fondo para celebrar un aniversario más de nuestra Facultad de Ciencias Económicas, el 138º aniversario, dado que fue fundada un 7 de abril de 1875 durante el proyecto civilista de don Manuel Pardo, años previos a la Guerra del Guano y Salitre.

Declarado el conflicto bélico nuestra Universidad señor decano, con el rector de ese entonces, decanos de diversas facultades como el mencionado Pradier de Foderé, profesores y estudiantes estuvieron en los parapetos y trincheras de San Juan y Miraflores el 13 y 15 de enero de 1881 en la llamada segunda división del Ejército de la Reserva de Lima, para defender el honor nacional ante la agresión de nuestro vecino del sur, sediento de las riquezas naturales que fueron la desgracia del Perú.

Pocas facultades por no decir ninguna, tienen entre sus méritos históricos el haber contribuido en la defensa de la Patria, como lo hizo nuestra Universidad y nuestra Facultad en especial, donde los profesores en un acto de desprendimiento donaron el 25% de sus magros sueldos para la defensa nacional. Y nuestros estudiantes muchos de ellos ofrendaron sus vidas en la Defensa de Lima

Sin embargo, no podemos vivir de la historia, pues esta dimensión en países como los nuestros la historia es pasado, presente y futuro, y está bajo nuestra responsabilidad definir con nuestras acciones y omisiones lo que será el mañana. 

La tradición y la historia si bien es el activo intangible más importante que tiene San Marcos y nuestra facultad,  ello no basta. Debemos tener una ruta crítica, un Plan de Desarrollo Estratégico con contenido fáctico que nos permita el reconocimiento de la acreditación académica, ello supone el esfuerzo y el compromiso de todos, profesores, trabajadores administrativos y estudiantes.

Alcanzar el liderazgo académico no es un imposible histórico. En verdad, quienes algo conocemos de las universidades públicas y privadas, de las universidades empresas y de las universidades   de provincias, y si se quisiera hacer comparaciones arbitrarias estaríamos cometiendo los errores propios de las agregaciones macroeconómicas que tienen un carácter cuantitativo, soslayando lo sustantivo que constituye las relaciones sociales de producción y distribución.

Algunos de nuestros docentes tienen el complejo de inferioridad frente a las universidades privadas, donde el costo de las pensiones y matrícula superan las posibilidades de la mayoría de nuestros estudiantes. Con excepción de la Universidad Pacífico donde el énfasis de los estudios está centrado en la administración y finanzas, y la facultad de economía de la PUC que enfatiza el énfasis  microeconómico y macroeconómico, como si todos los egresados fueran a ser funcionarios del Banco Central de Reserva. Nuestra facultad que tiene que actualizarse en función a los nuevos retos y desafíos que plantea la realidad.

Podría ser injusto y arbitrario para algunos, pero podría señalar que las distancias que nos separan de tales facultades no son tan abismales como pareciera, y será tarea de todos recuperar la hegemonía académica. La superioridad de una facultad no se puede estimar por la estructura física, el equipamiento, la dotación de sus bibliotecas, sino por la obra de sus docentes, por la investigación con reconocimiento e impacto social.

Sin embargo, ello no es suficiente de allí la necesidad de repensar el Rol de la Facultad en la Economía Peruana. En términos generales sin temor a equivocarme puedo afirmar un balance positivo, si se hiciera un balance de nuestros egresados a través de la historia.

No conozco facultad pública o privada donde los embajadores de países asiáticos demuestren interés por dictar conferencias y establecer mayores contactos académicos. Si bien ello es mérito de un grupo de estudiantes en coordinación con el profesor Carlos Aquino  uno de nuestros docentes que el año pasado ha sido reconocido por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Japón.

A nivel estudiantil, el año pasado nuestros estudiantes han ocupado en los organismos reguladores como Osiptel el primer, tercer y quinto puesto para la realización de prácticas pre profesionales. Igualmente  egresados de nuestra facultad han ocupado en Osinergmin el tercer y cuarto puesto. En Ositran el tercer y cuarto puesto. Y en BCR fueron aprobados 4 estudiantes con distinciones académicas en el último curso programado.

Señor decano existe un enorme potencial no aprovechado lo suficiente en la facultad en sus docentes y personal administrativo, y una energía estudiantil renovada todos los años con los ingresantes que hoy también recibimos y felicitamos.

En la actualidad, la Facultad tiene en su plana docente,  profesores que son viceministros, directores generales o sectoriales en diversos ministerios; cuenta con docentes especializados en la economía de la salud, consultores reconocidos a nivel nacional e internacional en estudios de pobreza, y cuentas nacionales. Ejercen la docencia destacados profesores especializados en las áreas de la planificación, planeamiento, finanzas y sectores productivos como la agroexportación, la minería y la energía

Cuenta con la participación de docentes con reconocimiento en la consultoría empresarial, parlamentaria, laboral, municipal, bancaria y pequeña empresa.

Es decir, tenemos una planta docente que cualquier universidad privada envidiaría, sin embargo, la visión de corto plazo, los intereses de grupo, la ausencia de una voluntad transformadora nos impide utilizar mejor este potencial, para maximizar los escasos recursos que tiene la facultad para mejorar los estándares de calidad académica.

Señor Decano

Los desafíos son múltiples y las nuevas autoridades que dirijan la facultad a partir de junio próximo tendrán que reconocer el trabajo realizado en los últimos años, a pesar de la inestabilidad del último período. Si me permiten, el compromiso debiera estar basado en el más amplio consenso de las nuevas mayorías y minorías docentes y estudiantiles, en un programa mínimo de trabajo que con la debida transparencia en el uso de los recursos económicos es posible de ser alcanzado:

1.- Alcanzar la acreditación académica
2.- Actualización y nueva Reforma Curricular
3.- Construcción del Nuevo local de la Facultad
4.- Fomento de la Investigación con impacto socioeconómico
 5.- Modernización de la Biblioteca en libros y equipamiento
 6.- Fortalecimiento de la alianza estratégica de la facultad con el sector privado y los organismos públicos.


Por último, Señor Decano debo reconocer en su gestión a pesar de las limitaciones los esfuerzos dedicados para incrementar los ingresos de la facultad, el incremento sustantivo del stock de libros en nuestra biblioteca, el equipamiento con más de 80 computadoras nuevas, las mejoras en la matrícula por internet, los abonos de productividad largo tiempo postergados que debieran ser extensivos a todos los trabajadores docentes y no docentes sin exclusiones.

Sin embargo todo ello no basta, de allí la necesidad de un esfuerzo colectivo de todos los miembros del Claustro en especial de los jóvenes ingresantes para trabajar por el desarrollo permanente de nuestra querida facultad en lo académico, en la investigación, en lo laboral, proyección social y en la infraestructura.


Muchas Gracias




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