viernes, 20 de enero de 2012

PETROPERÚ Y PDVSA: SINERGIAS PETROLERAS

LOS ACUERDOS ENERGÉTICOS CON VENEZUELA

ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI (Investigador UNMSM y Consultor)

Desde todo punto de vista resulta positivo el acuerdo entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Petróleos del Perú (PetroPerú) expresado a través de la firma de un Memorando de Entendimiento entre ambas empresas, y que vendría a ser un acuerdo marco al cual hay que darle contenido real con proyectos rentables para las partes. El solo hecho de firmar tal documento resulta significativo para nuestro país, pues PDVSA es una empresa de dimensión mundial, que pertenece a las ligas mayores, que ocupa el tercer lugar en la producción de crudo, se constituye en la segunda potencia petrolera en cuanto reservas probadas, la cuarta empresa en lo referente a la capacidad de refinación y la octava a nivel global en cuanto a los ingresos por ventas.

Esta es una información auditada en su memoria al 2010, por ello el solo anuncio sobre la posibilidad de hacer sinergias y negocios conjuntos entre ambas empresas tiene un efecto positivo al margen de las ideologías. De igual forma en el pasado se han firmado acuerdos y participaciones conjuntas entre PetroPerú y Petrobras pero ahora la sensibilidad política ha cambiado fortaleciendo la presencia de la actividad estatal en sectores estratégicos como los hidrocarburos.

El solo hecho de la visita histórica del presidente Ollanta Humala y de los funcionarios de PetroPerú en Venezuela con los acuerdos firmados subirían los bonos de nuestra empresa, si esta por ejemplo esta listase en la Bolsa de Valores pues sería considerado como un hecho de importancia. Se debe recordar como dijera el Príncipe Otto Bismarck los “Estados no tienen amigos sino intereses”, y para el Perú, Venezuela siempre ha sido, al margen de los gobiernos de turno, un tradicional aliado y un país amigo, como Argentina hasta la desgraciada venta de armas en pleno conflicto con el Ecuador.

Por ello, la posibilidad de un afianzamiento de nuestras relaciones comerciales asegurando nuestras exportaciones no tradicionales por cinco años más libres de aranceles, el compromiso de pago de deudas comerciales a nuestros exportadores, la formalización de peruanos residentes en el país llanero y la proyección de negocios conjuntos en materia hidrocarburífera entre ambas empresas petroleras fortalece la capacidad negociadora de nuestro país desde todo punto de vista.

A ello debiera agregarse la importancia geopolítica que tiene para el Perú la cercanía de Venezuela ante un potencial conflicto con nuestro vecino del sur de resultar favorable a nuestros intereses el dictamen de la Corte Internacional de la Haya. Tener una correlación favorable con los países de América Latina potenciaría el aislamiento jurídico y político de los intereses belicistas de Chile.

DE LA MANO CON PDVSA

En lo estrictamente referido al sector lo fundamental radica en “aterrizar” y hacer caminar el Memorando de Entendimiento que con la transparencia del caso PetroPerú ha publicado en su página web y que en sus artículos primero y sexto señalan y resumen la naturaleza del acuerdo firmado entre PDVSA y PetroPerú.

Así en la cláusula primera se establece que las empresas debidamente representadas: “acuerdan establecer mecanismos de cooperación basados en principios de igualdad, reciprocidad y beneficio mutuo, con miras al desarrollo de actividades económicas de mutuo interés, en el área de los hidrocarburos, incluyendo las de exploración, explotación, transporte, almacenamiento, refinación y comercialización, así como las de servicios petroleros, petroquímica y de capacitación en el sector de los hidrocarburos”

Si se tiene presente que PDVSA con la producción propia y asociada ha producido en el 2010 un total de petróleo de 2.975 MB/DC es decir casi tres millones de barriles diarios de crudo y 147 MB/DC ( miles de barriles por día calendario) de líquidos de gas natural, lo que totaliza 3.122 MB/DC entre petróleo y LGN, con costos de producción menores a los US $ 6 dólares el barril, nos podemos imaginar la fabulosa renta petrolera que tiene dicho país, que puede darse el lujo de subsidiar los precios de los combustibles y el consumo como una decisión soberana de dicho país.

Si a ello se agrega las importantes reservas probadas de PDVSA al 2010 que se han incrementado en relación a las reservas existentes al 2000. Donde las reservas de crudo extrapesado superan los 256 mil millones de barriles. Las reservas probadas totales alcanzan los 296 mil millones de barriles superando las reservas estimadas de 78 mil millones de inicios del 2001.

Por ello, la oportunidad de hacer negocios conjuntos entre ambas empresas resulta interesante para nuestro país por la gran experiencia que tiene PVSA en las operaciones “Aguas Adentro” y Aguas Afuera”, de allí la necesidad de formar una asociación entre PDVSA y PetroPerú en la exploración y explotación de crudo, y en el tratamiento de crudos pesados donde la empresa estatal ha desarrollado tecnologías para la producción y transporte del crudo superpesado que exporta a los Estados Unidos de Norteamérica.

Existiendo un déficit de cuadros profesionales en PetroPerú pues en razón de la privatización de los lotes de explotación de Talara, Zócalo Continental y Selva se transfirieron al sector privado equipos de perforación, y lo más significativo, el capital humano que tanto le costó formar a PetroPerú en las actividades de exploración y explotación también fue “privatizado”, donde muchos técnicos e ingenieros despliegan sus capacidades profesionales en las más importantes petroleras del mundo.

De allí la necesidad de potenciar la capacitación de nuestros técnicos y profesionales en la Universidad del Petróleo que tiene Venezuela, sobre todo en las áreas de exploración y producción. Ello resulta estratégicamente importante y urgente en la medida que se requiere tener profesionales capacitados en PetroPerú para hacer realidad la integración vertical.

En las actividades petroquímicas es de interés de nuestro país asegurar las importantes inversiones agroexportadoras con un fertilizante como la úrea que importamos en volúmenes superiores a los 400 mil toneladas anuales desde la República de Ucrania para abastecer el mercado interno. De igual forma la necesidad de desarrollar el Polo Petroquímico en Ilo sería importante la participación de PDVSA que podría ir asociada con PetroPerú en la explotación de un lote petrolero cercano al Gran Camisea, para tener acceso al recurso y participar en el Gaseoducto del Sur.

En el mismo sentido la masificación del gas natural por medio del establecimiento de gaseocentros en el norte, centro y sur del país con el apoyo financiero y participación conjunta como socios PDVSA y PetroPerú aseguraría el acceso al crédito del sector financiero sin mayores problemas en razón de las franciscanas utilidades que tiene PetroPerú.

Es más, si se trata de fortalecer las relaciones entre de las petroleras estatales, otra posibilidad es el establecimiento de compras a futuro de crudo superando las ataduras fiscales que impiden a PetroPerú las compras a futuro, cuando esta es una norma del negocio petrolero ante la volatilidad de los precios del crudo. El tener un socio comercial que pueda abastecer en forma segura y oportuna a precios de mercado pero de manera directa de petróleo y derivados como el diesel sería una “ganancia” para PetroPerú pues nos ahorraría los sobrecostos de los traders y las compras de emergencia.

Por último, PDVSA puede financiar parte de las inversiones de la modernización de la Refinería de Talara que serán superiores a los 2,000 millones de dólares, y el repago de sus inversiones sería en derivados de petróleo como los mayores volúmenes de condensados que se producirían cuando la refinería de PetroPerú alcance la capacidad de producción 95 mil barriles diarios.

En verdad, las posibilidades de negocios conjuntos entre ambas empresas son amplias, ello requiere la voluntad política de los gobiernos, identificar los costos y beneficios para el mutuo aprovechamiento y sobre todo la plena soberanía del Estado peruano sobre la posesión, uso y usufructo de los hidrocarburos.

POSDATA

Como ilustración de la importancia de PDVSA en el sector de hidrocarburos me permito citar algunos párrafos de un libro de mi autoría “Las Políticas Energéticas en la Comunidad Andina” publicado en marzo del 2003 bajo los auspicios de PLADES un Organismo No Gubernamental y por el Consejo Consultivo Laboral Andino de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) que puede servir para entender la magnitud y las múltiples posibilidades del acuerdo firmado entre PDVSA y PetroPerú.

“La industria petrolera venezolana fue nacionalizada en 1975 – 1976, creándose así la empresa Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA), la cual es actualmente una de las empresas petroleras más grandes del mundo con refinerías y estaciones de expendio de combustibles en USA, Europa, y es de lejos el mayor empleador y comercializador en el país. La empresa controla los sectores de gas y petróleo en Venezuela así como la industria del carbón del país a través de su subsidiaria Carbouzulia.

Venezuela es un miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo cual conlleva muchas veces a que altere su producción por intereses particulares y no por condiciones propias del mercado. En el pasado, PdVSA tuvo que ajustar su producción para alcanzar las metas trazadas por la OPEP. Este país cuenta con cuatro cuencas sedimentarias: Maracaibo, Falcón, Epures y Oriente. Estos campos contienen reservas por encima de los 77.7 mil millones de petróleo convencional, con una gravedad API menor a los 20º, haciendo a Venezuela un país con grandes cantidades de petróleo crudo pesado.

Venezuela posee miles de billones de barriles de petróleo crudo extra pesado, actualmente existen cuatro proyectos aprobados y bajo convenios de Joint Venture, entre PdVSA y sus similares extranjeras para explotar este tipo de petróleo; éstos convierten el crudo extra pesado en un crudo de 29º API, crudo sintético aligerado, conocido como Syncrude; estos proyectos producen normalmente cerca de 450 mil barriles día de petróleo crudo sintético (se espera que se incrementen a 700 mil barriles día para el año 2005). La gran mayoría de este petróleo es destinado al Golfo de EE.UU. El Syncrude es considerado por la EIA como un “petróleo crudo no convencional”.

Respecto a proyectos de exploración y producción, existen cuatro bajo convenios de Joint Venture con PdVSA en el cinturón del Orinoco. El primero de éstos, Petrozuata, produce petróleo crudo extra pesado en la región del Zuata y lo transporta a un complejo industrial en el puerto de José al norte costeño de Venezuela en el Estado de Anzoátegui. El segundo proyecto en el Orinoco, es de Joint Venture por los campos de petróleo pesado en Cerro Negro con Exxon – Mobil, cuya producción se inició en el año 2001, este petróleo extra pesado es diluido con condensados importados para convertir la producción de Río Negro en petróleo de 16º API. El tercer proyecto se desarrolla conjuntamente con TotalFinaElf y Statoil (proyecto Sincor), éste se inició en febrero de 2002 y se espera obtener 200 mil barriles día en los 35 años que dura el proyecto de operación, el petróleo obtenido de Sincor es de 30º API. El cuarto proyecto denominado Hamaca es con Texaco y Phillips, la producción se inició en noviembre del año 2001, alcanzando una producción pico de 190 mil barriles día, este crudo es de 26º API.

El consumo interno de petróleo en Venezuela, crece a un ritmo bastante lento pero de manera consistente (ver cuadro, Venezuela, producción y consumo de petróleo, 1990 – 2000). Así, la producción total de hidrocarburos pasa de 2.2 MMB/DC (millones de barriles por día calendario) en 1990 para llegar a los 3.1 MMB/DC, con un consumo que se incrementa de 396 MB/DC (miles de barriles por día calendario) a 466 MB/DC para el año 2000.

La empresa estatal PdVSA opera uno de los sistemas refineros más grandes del hemisferio occidental (el Complejo Industrial de José) y una de las más grandes refinerías del mundo. La capacidad de refinación doméstica de Venezuela está alrededor de los 1.3 millones de barriles diarios, y tiene complejos adicionales significativos en Curacao, los EE.UU y Europa (Alemania, Bélgica, Suecia). En los EE.UU., PdVSA es dueña del 100% de los 320 mil barriles día de Lake Charles (Louisiana), de 167 mil barriles día de Lemont (Illinois), de 150 mil barriles de Hábeas Christi (Texas), de 84 mil barriles de Paulsboro (New Jersey) y de 28 mil barriles de Savana y Georgia; además posee el 41 % de los 265 mil barriles de Houston (Texas) y el 50% de Chalmette (Lousiana). En Curacao posee el 100% de la refinería Isla que tiene una capacidad de 335 mil barriles día y se constituye como la segunda más grande refinería de PdVSA.

El más grande complejo refinero en Venezuela, y uno de los más grandes del mundo está localizado en la península de Paraguaná en el noroeste venezolano, cerca de la ciudad de Punta Fija, PdVSA integró las refinerías de Amuay y Cardón para crear el Centro Refinero del Paraguaná, el cual tiene una capacidad de refinación de 940 mil barriles día más de las tres cuartas partes del total de capacidad de refinación del país. Además esta empresa estatal cuenta con otras refinerías más pequeñas, como la refinería de Puerto La Cruz con una capacidad de refinación de 203 MB/DC (miles de barriles por día calendario), El Palito con una capacidad de 130 MB/DC, Bajo Grande de 16 MB/DC, y San Roque de 5 MB/DC.

A nivel de la producción de derivados de los hidrocarburos; es decir, de la refinación, la producción se ha incrementado de 978 MB/DC (miles de barriles por día calendario) en 1990, a 1.133 MMB/DC (millones de barriles por día calendario). El derivado de petróleo que muestra un mayor incremento relativo en el consumo es el gas licuado de petróleo (GLP), cuya demanda prácticamente se dobló en la década pasada, asimismo el consumo de gasolina pasó de 165 mil barriles día a 181 mil y la producción de gasolinas aumentó de 244 mil barriles día en 1990 a 402 mil en 1999. Le sigue en importancia para 1999 la producción de diesel con 278 MB/DC (miles de barriles por día calendario) y la producción de residuales con 230 MB/DC.”

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